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La evolución de la aplicación móvil de la petrolera se traduce en cifras que reflejan su creciente adopción y funcionalidades innovadoras, desde pagos de combustible hasta la inclusión de servicios cotidianos.
La transformación digital de YPF tiene una expresión concreta en los números que registra su aplicación móvil minuto a minuto. Lejos de ser solo una herramienta de pago para cargar combustible, la App YPF se consolidó como una plataforma de uso cotidiano que articula consumo, beneficios, fidelización y, cada vez más, servicios financieros. Las cifras son elocuentes: por cada minuto que pasa, 25 nuevos usuarios se suman a la app, se realizan 400 pagos totales, de los cuales 200 se concretan con dinero en cuenta, se aplican 450 descuentos y se completan 200 tanques llenos en la red de estaciones.
Ese nivel de actividad refleja no solo volumen, sino también diversidad de usos. En el mismo lapso de 60 segundos, la app permite ahorrar 500 litros de combustible gracias a herramientas como la carga inteligente y el autodespacho, se sirven 50 cafés Full, se registran 50 canjes de pelotas y se contabilizan 1.000 participaciones en trivias, una muestra clara de cómo YPF combina transacciones con propuestas lúdicas y de fidelización para fortalecer el vínculo con sus clientes.

Este comportamiento confirma un cambio profundo en los hábitos de los consumidores, que ya no conciben a la Estación de Servicio únicamente como un punto de carga, sino como un espacio de servicios integrados, donde el celular cumple un rol central. La App YPF articula pagos, promociones, programas de beneficios y experiencias, al tiempo que se convierte en un canal estratégico para capturar datos, entender al cliente y personalizar la oferta.
En ese camino, la petrolera dio un paso clave al habilitar recientemente el pago de impuestos y más de 6.000 servicios directamente desde la aplicación, una funcionalidad que amplía de manera significativa su alcance. A través de esta integración, los usuarios pueden abonar desde el celular impuestos nacionales, provinciales y municipales, además de servicios como luz, gas, agua, telefonía, Internet y televisión, sin necesidad de recurrir a otras plataformas.
Esta ampliación de funciones no es casual. Forma parte de una estrategia más amplia de YPF para desarrollar una infraestructura digital de gran escala, donde la movilidad, el consumo y los servicios financieros convergen en una misma experiencia. En esa línea, la compañía selló una alianza con un banco privado líder para avanzar en la remuneración de los saldos depositados en la aplicación, un movimiento que busca darle mayor atractivo al dinero en cuenta y potenciar su uso como medio de pago habitual.
La iniciativa abre, además, la puerta a nuevas sinergias futuras. Entre las alternativas que la empresa analiza se encuentran opciones de inversión y otras herramientas financieras que permitan ampliar el abanico de servicios disponibles dentro de la app, fortaleciendo su rol como plataforma integral. El objetivo es claro: aumentar el tiempo de uso, profundizar la relación con el usuario y generar valor agregado más allá del negocio tradicional de los combustibles.

En paralelo, YPF evalúa un proyecto todavía más ambicioso para el mediano plazo: solicitar una licencia bancaria que le permita operar como banco digital. Si bien el trámite aún no fue iniciado y no forma parte de los planes de corto plazo, la idea está presente dentro del roadmap estratégico de la compañía.
Los números por minuto de la App YPF ayudan a entender por qué ese horizonte resulta plausible. La escala de usuarios, el volumen de transacciones y la frecuencia de uso constituyen una base sólida para seguir sumando funcionalidades. En un escenario donde la digitalización redefine la relación entre empresas y consumidores, YPF parece decidida a jugar un rol protagónico, apoyándose en su red física de estaciones pero, sobre todo, en una plataforma digital que ya forma parte del día a día de millones de argentinos.
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