Activar/Desactivar Leer Página
A raíz de la escasez de naftas, el problema de los precios queda en segundo plano. Expendedores aseguran que venden todo el combustible que tienen en stock por las irregularidades que presenta el mercado. Shell, pese a tener precios más altos, mantiene sus ventas en los valores normales
Cuando los expendedores comentaban hacia fines de año que los problemas de desabastecimiento son parte central del actual modelo de comercialización de combustibles, sonaba exagerado. Sin embargo, el tiempo les da la razón. Los estacioneros sostienen que antes de mejorar los precios, hay que tener producto para vender. Cuando lo lógico sería discutir rentabilidad, la supervivencia es la urgencia de la necesidad.
Miguel De Paoli, presidente de
En estos días, Petrobras estuvo limitando los envíos de naftas sin dar explicaciones sólidas, mientras los expendedores sufrían serias consecuencias por el faltante del producto. Mientras tanto, Shell, pese a tener el precio más alto del mercado, y ser la pionera en los últimos aumentos de precios, mantiene las ventas en su promedio normal.
“A la gente le preocupa poder abastecerse y no le importa pagar algunos centavos de más por el litro de nafta, explicó De Paoli. De esta manera, la necesidad de conseguir combustible se transforma en prioridad, y sorpresivamente, se deja de lado lo que puedan indicar las pizarras en los surtidores. Para la gente sale más caro no cargar nafta que el precio que vende Shell, comentó.
El presidente de
Según el directivo de FECOBA, la gente termina cargando combustible en otras estaciones. Sin embargo, las petroleras no aumentan los cupos y los automovilistas deben recorrer varias cuadras para conseguir nafta. El que termina pagando la falta de previsión energética y la errónea política oficial es el expendedor, lamentó Malchioldi.
DEJANOS TU COMENTARIO!