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Con referencias que pueden superar los USD 2,5 millones, la rentabilidad pesa más que el tamaño o el formato. Especialistas explican cómo inciden las reinversiones, los contratos y las contingencias en una compraventa.
Una estación con varios surtidores, un terreno amplio y despacho de nafta, gasoil y GNC puede parecer más valiosa que otra pequeña. Sin embargo, al negociar su venta, esa ventaja no siempre se traduce en un mejor precio. La pregunta es cuánto dinero puede generar el negocio y qué inversión demandará sostenerlo.
“Una estación dual no necesariamente vale más que una dedicada exclusivamente a combustibles líquidos o GNC por contar con una mayor infraestructura”, explica Oscar Bally, director de OP Fuel Consulting en diálogo con Surtidores. El factor determinante es la capacidad de producir una rentabilidad sostenible, crecer y ofrecer un rendimiento atractivo sobre el capital invertido.

Entre las referencias utilizadas aparece el EBITDA anual, el resultado operativo antes de intereses, impuesto a las ganancias, depreciaciones y amortizaciones. Según Bally, determinadas operaciones pueden alcanzar valores de hasta ocho veces ese indicador, cuando reúnen condiciones comerciales y operativas especialmente favorables.
Los ejemplos ayudan a dimensionar los montos. Una Estación de Servicio con un EBITDA sostenible de USD 15.000 mensuales, equivalente a USD 180.000 anuales, podría alcanzar un valor económico de referencia de entre USD 1 millón y USD 1,4 millones. Si genera USD 30.000 mensuales, podría superar los USD 2,5 millones.
Son cifras ilustrativas aportadas por el especialista, sujetas al análisis de cada operación y a las inversiones pendientes. No representan precios garantizados. El estado de los tanques, los surtidores y la tienda puede modificar sustancialmente la negociación.
En los valores más elevados suelen pesar los llamados “Prime Sites”: puntos con buena accesibilidad, visibilidad y tránsito, insertos en áreas comerciales que permiten sostener volúmenes importantes. También cuentan los contratos favorables y las oportunidades concretas de aumentar las ventas.
La ubicación importa por su aporte al negocio, pero no define el precio de manera aislada. Una estación pequeña puede valer más que otra con mayor superficie y equipamiento si consigue mejores resultados y ofrece perspectivas más atractivas.
“Una Estación de Servicio no se tasa como un inmueble convencional”, plantea Bally. Sumar el terreno, las construcciones y los equipos, descontar su antigüedad y agregar un fondo de comercio estimado puede dejar afuera el aspecto principal: cómo funciona ese conjunto como unidad económica.
La revisión debe mirar también hacia adelante. Reemplazar tanques, renovar surtidores, actualizar compresores o cumplir exigencias de imagen de una petrolera requiere recursos que afectan los fondos disponibles. Lo mismo sucede con una remodelación de la tienda, aunque prometa mejorar la facturación.
Herramientas como el Valor Actual Neto permiten evaluar los flujos futuros, incorporar reinversiones y considerar el riesgo y el costo de oportunidad del capital. “Una estación puede ser rentable y, sin embargo, no constituir una buena inversión si el precio solicitado resulta demasiado elevado en relación con los fondos que podrá generar”, advierte Bally.

La modalidad de compra agrega otra variable. Si se adquieren acciones o cuotas de la sociedad explotadora, deben revisarse las obligaciones y contingencias laborales, fiscales, comerciales y ambientales. La antigüedad del personal merece atención, sin convertir automáticamente eventuales indemnizaciones en deudas exigibles.
Tampoco corresponde valorar el terreno como si estuviera libre. Destinarlo a otro emprendimiento puede exigir retirar tanques, demoler instalaciones y afrontar una eventual remediación ambiental. Esos costos y plazos deben incluirse al analizar una alternativa inmobiliaria.
“La estación vale por su capacidad de generar rentabilidad futura y justificar económicamente el capital que un inversor está dispuesto a comprometer”, subrayó el titular de OPF Consulting.
He leído varios informes y artículos de Oscar Bally …me sorprende la simpleza en explicar cada tema que se plantea. Evidentemente considero que es un referente experimentado en estos temas.
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