Activar/Desactivar Leer Página
Los testimonios recogidos describen dificultades para cubrir gastos cotidianos y compromisos acumulados. La mora bancaria de las familias supera en más de cuatro veces los registros de fines de 2022 y 2023.
Entre tarjetas, préstamos y servicios pendientes, algunos trabajadores de Estaciones de Servicio buscan una respuesta en la administración de su lugar de trabajo para llegar a fin de mes. Allí, las cuentas del hogar se convierten en pedidos de asistencia al empleador.
Los mensajes reunidos por SOESGYPE y compartidos con Surtidores describen solicitudes de préstamos a empresas, con devolución mediante descuentos mensuales. Un reporte de la zona norte del Gran Buenos Aires vincula esos pedidos con deudas en tarjetas y billeteras virtuales. En los testimonios también aparecen adelantos como recurso para completar los ingresos.
Para los estacioneros que reciben estas solicitudes, el problema incorpora una particularidad: la ayuda puede estar destinada a cubrir obligaciones anteriores. En esos casos, el dinero solicitado permite afrontar un vencimiento, pero su devolución compromete una parte de los salarios siguientes.

El alcance territorial, sin embargo, es desigual. Desde el sindicato advierten que los casos corresponden a situaciones puntuales y que existen diferencias entre zonas.
La comparación nacional permite dimensionar las dificultades de pago. Según los informes del Banco Central, la mora del crédito a las familias se ubicaba en el 3 por ciento en diciembre de 2022 y en el 2,8 por ciento al cierre de 2023. Entre ambos períodos, el indicador había mostrado una leve reducción.
Sin embargo, en agosto de 2026, esa proporción alcanzó el 12,8 por ciento, de acuerdo con un procesamiento de la Central de Deudores realizado por la consultora 1816. Son diez puntos porcentuales más que en diciembre de 2023: el nivel resulta aproximadamente 4,6 veces superior.
“Cobramos el sueldo para pagar deudas”, expresó un trabajador de una estación porteña en uno de los mensajes reenviados por el sindicato. El testimonio menciona préstamos propios con Naranja y Mercado Pago, además de compromisos de compañeros con prestamistas que cobran semanalmente.
En ese establecimiento, el mensaje señala que los cuatro empleados atraviesan dificultades de endeudamiento. La reducción de las propinas y la interrupción de las horas extras completan la descripción del caso: a los vencimientos acumulados se suma la pérdida de ingresos complementarios.
Otro mensaje de la Ciudad de Buenos Aires permite observar la composición del presupuesto doméstico. Alquiler, expensas, colegio, teléfonos, internet, electricidad, gas y medicamentos absorben los ingresos de un hogar donde trabajan ambos integrantes de la pareja. La compra de ropa queda para ocasiones espaciadas y se realiza con tarjeta en cuotas.
Desde zona norte también se transmite el caso de una trabajadora con deuda por compras en un supermercado y pagos de gas para evitar un corte. Los montos informados no tienen un período identificado, por lo que no permiten determinar un gasto mensual. El episodio aporta, en cambio, otro ejemplo del uso del financiamiento para afrontar consumos y servicios.
La facilidad de acceso al préstamo es otro aspecto que desde SOESGYPE incorporan al análisis. El referente sindical Carlos Acuña (h) sostiene que las aplicaciones reducen las barreras para obtener dinero, aunque después los intereses pueden complicar la devolución. “Hoy es más fácil poder obtener un préstamo de las aplicaciones”, plantea al comparar esa posibilidad con lo que ocurría anteriormente.

La utilización del crédito para sostener gastos habituales también aparece en un relevamiento nacional de Management & Fit, realizado sobre 2.600 casos y difundido por El Cronista el 22 de septiembre. La publicación señala que el 33,4 por ciento de los hogares tomó deuda para comprar alimentos o cubrir gastos corrientes. Otro 25,9 por ciento recurrió al financiamiento para refinanciar obligaciones y ponerse al día, una distinción que ayuda a comprender por qué una nueva solicitud de dinero puede responder a consumos ya realizados.
Para los operadores, los préstamos con devolución mensual aparecen como una respuesta concreta ante los pedidos de asistencia del personal. Sin embargo, esa salida abre una decisión de gestión: qué ayuda puede ofrecer cada establecimiento sin comprometer sus propios recursos y cómo atender solicitudes que podrían repetirse. El punto es definir hasta dónde puede acompañar la empresa cuando la dificultad económica del empleado excede una urgencia puntual.
DEJANOS TU COMENTARIO!