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Grupo La Plaza obtuvo la nueva distinción por su trayectoria y modelo de gestión. Con siete establecimientos y dos bases Agro en Río Negro, combina formación de equipos, incentivos y seguimiento de datos para mejorar su operación.
¿Cómo lograr que la Estación de Servicio funcione bien sin que cada decisión dependa de su dueño? Delegar responsabilidades, conseguir que el personal se comprometa y saber qué corregir a tiempo son preocupaciones que atraviesan la actividad. La experiencia de Grupo La Plaza, que recibió el primer Premio Diamante de YPF, ofrece prácticas concretas para quienes buscan dar ese paso en sus propios negocios.
Flavia Zalazar, gerente general de Grupo La Plaza, explicó a Surtidores que el primer Premio +YPF Diamante reconoció la trayectoria de la organización, su modelo de gestión y el acompañamiento de la propuesta de la petrolera. “El primer paso es la decisión de los socios de pensar en una empresa sostenible”, sostuvo Zalazar. Integrado por Servicios Cipolletti SRL y Río Salado SRL, el grupo opera siete Estaciones de Servicio y dos bases YPF Agro en Río Negro.

La distinción fue entregada durante el encuentro anual de la red en La Rural. Para la ejecutiva, se inscribe en una continuidad de resultados que la empresa viene alcanzando en los programas de la compañía.
Luego de un premio de Oro y cuatro de Plata, el Diamante llegó como una novedad que desconocían. Según relató la gerente, en su interpretación, el reconocimiento reunió tres aspectos vinculados entre sí: acompañar el modelo de YPF, construir una trayectoria y desarrollar una forma de administrar los negocios.
Esa lectura tuvo correspondencia con las palabras de Mauricio Martín, vicepresidente de YPF, durante la ceremonia de entrega, quien expresó que “este premio tiene que ver con la constancia, con la excelencia, con el sentimiento de un dueño que quiere seguir creciendo”, al explicar los criterios de la distinción.
El directivo también destacó la voluntad de innovar y avanzar junto con la petrolera al ritmo que demanda la actividad. Su intervención presentó al ganador como una referencia para otros operadores, con el foco puesto en la continuidad del trabajo y la vocación de mejorar.
Los antecedentes que el grupo compartió con Surtidores permiten poner ejemplos concretos detrás de ese modelo de gestión. La organización cuenta con una estructura gerencial profesionalizada, con responsabilidades distribuidas entre distintas áreas y herramientas para evaluar el funcionamiento de sus unidades.
La formación del personal se complementa con reuniones e incentivos mensuales. El esquema contempla diferentes tareas y reconoce resultados en ventas, atención al cliente, limpieza, administración y desempeño comercial. Así, el seguimiento de la operación se vincula con una devolución hacia quienes participan del trabajo diario.

También se desarrollaron experiencias de reconocimiento fuera de los establecimientos. En 2024, colaboradores destacados viajaron a Buenos Aires para visitar instalaciones de YPF y participar de actividades de integración. La iniciativa formó parte de una política orientada a fortalecer la pertenencia y compartir objetivos.
La capacitación alcanza, además, a quienes conducen los equipos. En noviembre de 2025, 16 integrantes del grupo, entre líderes, gerentes y el socio Jorge Barahona, recorrieron la planta de Toyota en Zárate. Allí conocieron la aplicación del método Kaizen y analizaron cómo adaptar la mejora continua a los procesos de las estaciones y las bases Agro.
Otro paso reciente fue la instalación de un centro propio de inteligencia en tiempo real en General Roca, inspirado en el RTIC de YPF. El desarrollo reúne indicadores que antes estaban distribuidos entre sistemas y reportes, para facilitar su consulta y detectar cambios en la operación.
Entre sus aplicaciones aparece el seguimiento del consumo nocturno en las tiendas, que permite revisar la disponibilidad de personal y productos. También se analiza la evolución de los medios de pago, una variable que influye en la administración del efectivo. Son decisiones cotidianas que muestran cómo la información puede convertirse en una herramienta de gestión.

Al recibir el Diamante, Jorge Barahona volvió sobre el papel de las personas en ese recorrido. “Creemos mucho en buscar talento, en elegir mejores colaboradores, rodearnos de gente mejor que nosotros, de profesionales, de chicos que nos empujen”, sostuvo al referirse al proyecto que comparte con su esposa.
El empresario dedicó el premio a los 324 colaboradores que mencionó desde el escenario. La próxima etapa del centro de inteligencia apunta precisamente a acercar los indicadores a cada unidad, para que sus responsables y equipos puedan seguir sus resultados y compararlos con los objetivos de trabajo.
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