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El equipamiento comenzó a implementarse en las estaciones YPF y ya cosecha buenas devoluciones de los operadores. Cada proyecto se diseña en función de la distribución de la playa y las necesidades particulares de cada establecimiento.
La tecnología que hoy comienza a incorporarse en las playas de las Estaciones de Servicio argentinas tiene detrás una historia de desarrollo industrial que logra los estándares más altos del mundo. Diseño, ingeniería, fabricación nacional y capacidad de adaptación se combinan en una propuesta pensada para responder a las exigencias particulares de una actividad que funciona las 24 horas y permanece expuesta a condiciones ambientales muy diferentes.
IMS Company llevó esa capacidad a Europa con una línea de exhibidores destinados al sector supermercadista. Uno de esos desarrollos despertó especial interés durante una exposición realizada en Francia por su diseño y por una forma innovadora de presentar alimentos calientes. La empresa también comercializó equipamiento en España, Andorra y Portugal, mercados en los que debió responder a elevados estándares de calidad.
La experiencia acumulada en esos proyectos es trasladada a los muebles destinados al mercado local, tal como los módulos refrigerados para las islas de surtidores. Aunque se trata de otro producto y de otra aplicación, ambos comparten el mismo respaldo en investigación, diseño industrial, selección de materiales y control de calidad.

“Con esa misma calidad” fueron concebidos los muebles destinados a las Estaciones de Servicio, reafirmó Enrique Sposetti, representante comercial. La empresa aplicó su conocimiento en refrigeración y exhibición comercial para crear equipos capaces de funcionar de manera estable en un entorno mucho más exigente que el interior de un comercio.
La heladera integrada a la isla de surtidores ya es una solución conocida dentro del sector pero a la que aún le queda mucho recorrido. El aporte de la firma está en haberla diseñado, fabricado y ensayado específicamente para las condiciones operativas y climáticas de cada lugar.
El equipo se produce en el país con materiales internacionales y atraviesa distintas pruebas dentro de IMS Lab, el laboratorio de ingeniería de la compañía. “Allí se evalúa su comportamiento frente a temperaturas elevadas, cortes de energía y otras situaciones que pueden comprometer el rendimiento de una unidad refrigerada instalada a la intemperie“, resumió Sposetti.
Esto responde a una dificultad concreta: un mismo mueble debe conservar su funcionamiento en establecimientos ubicados en regiones con condiciones muy diferentes, desde zonas de calor extremo hasta lugares con humedad o marcada amplitud térmica.
Para la empresa, ese proceso de adaptación constituye una diferencia frente a ciertos equipos importados que fueron concebidos para otros mercados y llegan al país sin haber sido probados bajo las exigencias de una playa. A la temperatura ambiente se suman la exposición permanente, las emisiones y la ausencia de un entorno climatizado, factores que condicionan tanto el sistema de refrigeración como la durabilidad del conjunto.
Actualmente, los muebles fabricados por IMS Company se están incorporando en Estaciones de Servicio YPF. La compañía ya cuenta con unidades instaladas y, de acuerdo con Sposetti, los primeros operadores destacaron el rendimiento alcanzado. La provisión se gestiona directamente mediante el contacto comercial de IMS Company, que acompaña la evaluación del equipamiento de acuerdo con las características de cada isla.

“Esto es una tendencia”, afirmó Sposetti, quien proyectó que los muebles facturadores con exhibidor podrían transformarse progresivamente en un componente habitual de las playas.
La expectativa se apoya también en el comportamiento del cliente. La ubicación del exhibidor permite ofrecer bebidas y productos de consumo inmediato a quienes realizan una carga rápida y continúan el viaje sin entrar a la tienda de conveniencia. “Capta a aquellas personas que no tienen tiempo”, explicó el representante comercial.
Así, el módulo no busca competir con la tienda, sino ampliar el alcance comercial de la Estación de Servicio. La venta en la isla permite atender a un perfil de consumidor que anteriormente podía finalizar la carga sin realizar ninguna compra adicional y sumar una oportunidad de facturación sin alterar el funcionamiento habitual de la playa.
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