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El lanzamiento de RefiPlus por parte de YPF volvió a instalar el debate acerca de la posibilidad de modelos de negocio más livianos y eficientes. Qué opinan los especialistas y cuáles son las lecciones que deja la experiencia internacional.
La estrategia de YPF para expandir su presencia en localidades de menor demanda reabre una pregunta recurrente en el sector: ¿es posible desarrollar estaciones más simples, rentables y con precios más competitivos?
Durante años, cada vez que aparecía una iniciativa orientada a simplificar procesos dentro del negocio de expendio de combustibles, volvía a instalarse una misma expectativa: estaciones más económicas, menor estructura y un traslado directo de esas eficiencias al precio final. Sin embargo, la experiencia local mostró que el comportamiento del mercado argentino es más complejo y que los cambios suelen consolidarse primero en la forma de operar antes que en la pizarra.
La puesta en marcha del modelo RefiPlus por parte de YPF volvió a colocar esa discusión en el centro de la escena sectorial, aunque esta vez con un componente adicional: detrás del nuevo formato no aparece solamente una búsqueda de reducción de costos, sino una estrategia más amplia de reorganización comercial, segmentación territorial y adaptación de la red a distintas escalas de demanda.

El movimiento tiene un antecedente concreto. Tras avanzar con la integración de Refinor dentro de su estructura nacional, YPF comenzó a desarrollar un esquema diferenciado para parte de esa red, incorporando herramientas orientadas a ganar velocidad operativa, simplificar procesos y adecuar servicios a distintos perfiles de usuarios.
En esa construcción aparecen elementos que históricamente estuvieron asociados a los formatos denominados Low Cost, con autodespacho, digitalización de operaciones, automatización de determinados procedimientos y una lógica de administración más estandarizada.
Sin embargo, extrapolar automáticamente ese concepto a la realidad argentina podría ser prematuro. En diálogo con Surtidores el excoordinador de Calidad de la Secretaría de Energía y titular de Newen Consultores, Juan Cerino, sostuvo que aún no existen indicios suficientes para afirmar que el país esté ingresando en una etapa de precios significativamente más bajos en los surtidores.
Según explicó, el fenómeno que comienza a observarse tiene más relación con una evolución del modelo de gestión que con una ruptura del sistema vigente. “No creo que todavía podamos hablar de una nueva era de estaciones Low cost en Argentina”, afirmó.
Desde su mirada, el aporte inicial de RefiPlus aparece principalmente en la capacidad de ordenar procesos internos, mejorar el abastecimiento y generar una operación más flexible. Esa visión incorpora además una variable que suele quedar fuera de los análisis generales: la enorme diversidad económica y geográfica que caracteriza al país. El especialista señaló que el desempeño de una estación depende de factores que exceden ampliamente el diseño comercial de una marca.

Los actores del rubro coinciden siempre con el hecho de que una boca ubicada en un corredor urbano de alto tránsito, con gran rotación y fuerte presencia de clientes ocasionales, enfrenta desafíos completamente distintos respecto de otra localizada en zonas alejadas, donde la venta responde a dinámicas regionales y estructuras mucho más limitadas. “En ese contexto, un mismo esquema aplicado de forma homogénea puede producir resultados muy diferentes”, comentó Cerino.
Por eso, más que pensar en un reemplazo masivo del modelo tradicional, entiende que el verdadero valor estará en la capacidad de adaptar herramientas operativas según la realidad de cada mercado.
En ese marco, la experiencia internacional parece ratificar esta idea. El director general de la Confederación Española de Estaciones de Servicio, Ignacio Rabadán, aseguró a este medio que en España la convivencia entre formatos ya dejó de ser una discusión para convertirse en una característica estable del sector.
Según precisó, existen consumidores que priorizan rapidez y menor desembolso, mientras otros continúan valorando la atención personalizada y determinados atributos vinculados al servicio.
“Siempre va a haber mercado para todo el mundo o para casi todo el mundo. Va a haber consumidores que estén más cómodos con servicio atendido, aunque eso implique un precio superior, y va a haber otros consumidores que al final se decantarán por tener precios más bajos con autodespacho”, afirmó.
Lejos de interpretarlo como una sustitución, Rabadán describió un escenario donde las distintas propuestas encuentran públicos específicos. Incluso recordó una experiencia que guarda cierto paralelismo con el recorrido que comienza a transitar YPF.
En España, la entonces CEPSA -actual Moeve- incorporó dentro de su estructura la red Ballenoil, especializada en formatos desatendidos. Lejos de unificar conceptos comerciales, ambas identidades continuaron operando en paralelo.
Según relató el dirigente, existen empresarios que administran estaciones bajo ambas modalidades e incluso puntos de venta cercanos entre sí. Para Rabadán, eso demuestra que la competencia principal no necesariamente ocurre entre estaciones premium y alternativas de menor estructura.

Su interpretación es que cada segmento desarrolla su propia dinámica comercial y que el diferencial termina construyéndose alrededor de la experiencia prometida al consumidor y cuando el posicionamiento está asociado a calidad, atención y servicios complementarios, existe una porción del mercado dispuesta a reconocer ese valor.
La lectura conjunta de ambas miradas permite observar que el avance de RefiPlus no necesariamente anticipa una carrera generalizada hacia combustibles más baratos ni el desplazamiento del modelo tradicional. Tanto Cerino como Rabadán coinciden en que el factor determinante estará en la capacidad de cada formato para encontrar su escala, responder a públicos distintos y sostener resultados económicos en el tiempo.
Finalmente a ambos consultados les quedó en claro que la incorporación de herramientas digitales, operaciones más simples y propuestas segmentadas aparecen como una oportunidad para ampliar el alcance del negocio, manteniendo espacios tanto para estaciones orientadas a eficiencia operativa como para aquellas que seguirán diferenciándose por servicio, cercanía y valor agregado.
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