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La petrolera y el Automóvil Club Argentino avanzan con la recuperación de un histórico punto sobre la Ruta 237. El proyecto combinará generación solar, servicios comerciales y un formato que gana terreno por su menor costo operativo y mayor flexibilidad.
Las Estaciones de Servicio comenzaron a transitar una etapa de transformación que ya se refleja en distintos corredores turísticos del país. A las estructuras tradicionales se suman ahora desarrollos modulares, unidades compactas y formatos móviles que permiten ampliar cobertura con menor tiempo de ejecución y costos más contenidos.
La tendencia empezó a tomar impulso luego de que YPF inaugurara en Pinamar la primera estación móvil habilitada bajo el nuevo esquema regulatorio nacional. La experiencia despertó atención dentro del mercado porque mostró una alternativa capaz de responder a incrementos temporarios de demanda mediante instalaciones adaptables, monitoreo digital y servicios complementarios pensados para el viajero actual.

Ese antecedente abrió la puerta a nuevas iniciativas en distintos puntos del país. Una de ellas avanza en la Patagonia, donde YPF, junto al Automóvil Club Argentino, comenzó las obras para reactivar la venta de combustibles y desarrollar nuevas unidades comerciales en el histórico predio de Confluencia Traful, sobre la Ruta Nacional 237. Fuentes vinculadas al emprendimiento informaron a Surtidores que la propuesta apunta a recuperar uno de los puntos ruteros más emblemáticos del sur argentino mediante un formato más moderno y adaptable.
El establecimiento funcionó durante décadas como una parada clave para turistas, pescadores y transportistas que circulaban entre Neuquén, Villa Traful, Bariloche y otros destinos cordilleranos. Su cierre había dejado sin servicios a uno de los corredores más transitados de la región.
La nueva propuesta busca devolverle movimiento al lugar mediante una estructura diseñada bajo criterios de flexibilidad operativa y diversificación comercial. Según informaron las fuentes a este medio, el proyecto incorporará paneles solares destinados a abastecer parte de la demanda eléctrica del complejo, una alternativa que gana terreno entre los operadores por el peso creciente de los costos energéticos.
La utilización de generación fotovoltaica también responde a una necesidad cada vez más presente dentro del sector: reducir consumo convencional y mejorar la eficiencia de instalaciones ubicadas en zonas alejadas de grandes centros urbanos.
Dentro de la actividad destacan que los formatos modulares permiten simplificar procesos constructivos y acelerar habilitaciones, especialmente en destinos turísticos donde la demanda suele concentrarse durante determinadas épocas del año. Esa flexibilidad ofrece además la posibilidad de ampliar prestaciones de manera progresiva según evolucione el movimiento comercial.
El cambio no pasa únicamente por el tamaño de las instalaciones. Las compañías comenzaron a rediseñar el concepto tradicional de Estación de Servicio para convertirlo en un espacio multipropósito donde conviven expendio de combustibles, gastronomía, tiendas de cercanía y servicios digitales.

La experiencia impulsada por YPF en Pinamar funcionó como una señal concreta de ese proceso. Los expertos que asesoran el proyecto señalaron que la compañía apostó allí por una unidad compacta preparada para absorber picos de circulación turística sin necesidad de ejecutar obras permanentes de gran escala, una característica que podría replicarse en otros corredores estratégicos del país. También ven potencial para recuperar antiguas estaciones vinculadas al ACA que durante años fueron referencia obligada para quienes recorrían las rutas argentinas.
La reactivación de Confluencia Traful se inscribe precisamente dentro de esa lógica: una iniciativa que busca combinar identidad histórica, servicios modernos y soluciones energéticas complementarias en un momento donde las petroleras comienzan a redefinir el perfil comercial de sus bocas de expendio.
Aunque todavía se trata de iniciativas puntuales, dentro de la industria ya observan señales de un cambio que podría modificar gradualmente el mapa de servicios sobre las rutas argentinas, con instalaciones más dinámicas, menor complejidad operativa y propuestas adaptadas a nuevas formas de movilidad y consumo.
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