Activar/Desactivar Leer Página
Una ordenanza municipal propone que las Estaciones de Servicio detallen en los surtidores el desglose completo -costo, impuestos nacionales, IVA y tasa vial- con el objetivo de que los consumidores conozcan cómo se conforma el valor final.
La discusión sobre los precios de los combustibles tomó forma concreta en la Ciudad de Rosario a partir del envío de una ordenanza al Concejo Municipal por parte del intendente Pablo Javkin, que propone que las Estaciones de Servicio exhiban de manera detallada cómo se compone el valor final de la nafta.
La iniciativa establece que deberán discriminarse los distintos componentes del precio, incluyendo el costo del producto, los impuestos nacionales, el IVA y la tasa vial. En ese marco, desde el Ejecutivo local se difundieron datos que señalan que más del 32 por ciento del precio corresponde a tributos nacionales, con incrementos que en el caso del Impuesto a los Combustibles Líquidos y el gravamen al dióxido de carbono superaron el 300 por ciento en los últimos dos años.

A esto se suma otro punto que encendió el debate: desde 2024, esos recursos no retornan a provincias ni municipios, ni en obras ni en financiamiento del transporte público. Para dimensionarlo, desde el municipio señalaron que con lo recaudado en un solo mes por estos impuestos en Rosario se podrían financiar varias veces obras emblemáticas como el Monumento Nacional a la Bandera.
El propio Javkin reforzó esta postura a través de sus redes sociales al anunciar la medida: “Envié una ordenanza al Concejo para que las Estaciones de Servicio informen todos los impuestos y tasas, nacionales y locales, que se cobran en los combustibles. Nuestros vecinos tienen el derecho de conocer en detalle qué pagan cuando cargan y cuánto de eso vuelve a la ciudad”.
En ese contexto, la iniciativa generó algunas dudas en el sector estacionero. Sin expresarlo públicamente, referentes de la actividad coinciden en remarcar que las estaciones no son formadoras de precios, sino el último eslabón de una cadena donde los valores se definen en instancias previas.
El debate tomó impulso a partir de las declaraciones del secretario de Gobierno, Sebastián Chale, quien sostuvo que “el aumento del combustible obliga a ser muy claros y poner los números sobre la mesa”, y remarcó el fuerte peso de los impuestos nacionales en la estructura del precio.
Frente a las inquietudes que comenzaron a circular, desde el entorno del intendente Javkin aclararon a Surtidores que el espíritu de la ordenanza no es responsabilizar a las estaciones, sino aportar transparencia y claridad.

“Nadie pretende decir que los estacioneros son responsables de la carga tributaria ni de la formación del precio. Al contrario, la idea es transparentar dónde está el mayor peso y ayudar a que la gente entienda qué está pagando”, señalaron.
Finalmente, el propio intendente reforzó en sus redes sociales el sentido de la iniciativa: “Lo pagado por los rosarinos no debe quedar en el AMBA como pasa siempre. Lo pagado por los rosarinos debe volver a los rosarinos”.
DEJANOS TU COMENTARIO!