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Grupo Gold presentó a “Berta” en la Shell Virgen de Itatí y anticipa nuevas incorporaciones, en una señal concreta del avance tecnológico en el sector.
Los robots en Estaciones de Servicio llegan de los mercados asiáticos para convertirse en una realidad incipiente en Argentina. Grupo Gold SA dio el primer paso con la puesta en funcionamiento de “Berta”, una asistente robótica que ya opera en la tienda Select de la Shell Virgen de Itatí, en Corrientes.
Aunque por ahora se trata de una única unidad activa, la empresa ya confirmó que en los próximos días avanzará con su implementación en otras dos estaciones, mientras evalúa su desembarco progresivo en el resto de su red. El movimiento no es aislado: marca el inicio de un proceso que podría redefinir la forma en que se atiende y se gestiona el negocio en el sector.

“Esto lo vi funcionando en China y automáticamente entendí que era algo que podíamos traer. Es una mirada al futuro”, explicó Carlos Gold, CEO de la firma. En diálogo con Surtidores, afirmó que es una apuesta por la modernización que está dando resultados rápidos en la percepción de los clientes que reciben su pedido en la mesa e interactúan con Berta.
La eficiencia operativa y la experiencia del cliente ganan cada vez más peso en la rentabilidad de las Estaciones de Servicio y la robótica aparece como una herramienta concreta para intervenir en ambos frentes al mismo tiempo.
En este sentido, el empresario comentó que “mientras los empleados preparan pedidos o realizan otras tareas, el robot ayuda en la atención, mejorando la velocidad del servicio y facilitando el trabajo”.
Pero el impacto no se limita a la operación. La presencia de Berta introduce un cambio en el vínculo con el cliente, incorporando un componente de interacción que empieza a modificar la experiencia dentro de la tienda.
“Hay gente que viene y pide que lo atienda el robot. Sobre todo las familias con chicos, donde se generan situaciones muy divertidas”, relató Gold. Lejos de generar resistencia, se asimila como parte de una evolución natural del negocio. “La aceptación fue total. Saben que no vienen a reemplazar a nadie, sino a complementar la atención”, agregó.

Desde el punto de vista técnico, los equipos funcionan con baterías recargables y una estación de carga fija. Sólo requieren un proceso de configuración inicial que incluye el mapeo del espacio para garantizar su circulación autónoma dentro del local, evitando obstáculos.
En este caso, un integrante del equipo se hizo cargo de programarlo con la asistencia de los fabricantes. Sin embargo, en Argentina existen proveedores que importan los robots y se ocupan de poner en marcha el equipo sin intervención de los operadores.
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