Activar/Desactivar Leer Página
Como entidad coorganizadora junto a Surtidores de la Cumbre de Estaciones de Servicio, la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina tendrá un rol protagónico en el principal encuentro del sector. Su presidente analiza la reconfiguración del mercado petrolero, los desafíos de rentabilidad y el futuro de las Estaciones de Servicio.
Desde hace años, FECRA se posiciona como una de las voces centrales del empresariado estacionero argentino. Ese protagonismo se verá reforzado en la próxima Cumbre de Estaciones de Servicio, evento del cual la Federación es coorganizadora junto a Surtidores y en el que tendrá una participación clave en la discusión de los grandes temas que atraviesan al negocio: inversiones, rentabilidad, nuevas energías y reglas de juego. Para Hernán Landgrebe, presidente de la entidad, el encuentro será una oportunidad estratégica para “poner sobre la mesa los desafíos reales del sector y construir consensos con petroleras, proveedores y autoridades”.
En ese marco, uno de los movimientos que más atención genera en el mercado es el ingreso de Chevron y la posible salida de Raízen del país. “El ingreso de Chevron, si bien todavía no conocemos todos los detalles, entendemos que es superador y jerarquiza la actividad”, afirma Landregebe en diálogo con Surtidores. Y agrega: “Brinda opciones de calidad a toda nuestra cadena de valor y significa el desembarco de una de las petroleras de mayor relevancia a nivel mundial, lo cual siempre es una señal positiva para el mercado”.

Respecto de la eventual salida de Raízen, el dirigente adopta una mirada pragmática. “Son decisiones empresariales que nos exceden. En caso de concretarse, destacamos que, al continuar la marca, se trata básicamente de un cambio de accionista, algo que en el mundo empresarial ocurre con bastante frecuencia y es normal dentro de una economía de mercado”, explica. Desde la óptica de las Estaciones de Servicio, sostiene que el impacto será mínimo: “Para la red de estaciones y para los usuarios, será un cambio prácticamente imperceptible”.
Más allá de estos movimientos corporativos, Landgrebe subraya que el año en curso presenta múltiples desafíos. “Como siempre destacamos, el principal tema es la rentabilidad del negocio”, remarca. “Hablamos de una actividad muy exigente desde el punto de vista de las inversiones, con márgenes extremadamente ajustados. Sostener esta ecuación es cada vez más complejo”, añade.
En ese sentido, anticipa que FECRA buscará profundizar durante 2026 el diálogo con las petroleras. “Venimos conversando y queremos ir más a fondo para llegar a un buen entendimiento, que es lo mejor para todos. Tener estaciones fuertes y sólidas económicamente garantiza no solo la continuidad actual, sino también la posibilidad de participar del negocio futuro”, señala.

La rentabilidad aparece, así, como la principal preocupación del sector estacionero, pero no la única. “A partir de ese punto, queremos sumarnos al debate del futuro del negocio, que es altamente desafiante”, sostiene Landgrebe. Y enumera: “Motores cada vez más eficientes con menores consumos, vehículos híbridos, electromovilidad, mayor utilización del gas en el transporte público y de carga. Los desafíos son múltiples y avanzan a una velocidad que hasta hace poco tiempo era impensada”.
En la agenda inmediata de FECRA, el vínculo con las petroleras y con el Gobierno ocupa un lugar central. “Con las compañías, la agenda es clara: rentabilidad e inversiones, teniendo en cuenta que cada bandera tiene sus particularidades”, explica, al tiempo que subraya: “Nos interesa generar con todas un diálogo fluido y constructivo, un ida y vuelta profesional que nos permita integrar racionalmente nuestros negocios dentro de la cadena de valor”.
Con el Gobierno, en tanto, el foco está puesto en la presión fiscal. “Coincidimos en que existe una presión impositiva exagerada desde todos los niveles del Estado”, advierte el titular de FECRA. “Hay que eliminar impuestos distorsivos, tasas duplicadas, impuestos sobre impuestos. Somos una actividad con bajísimos índices de informalidad y, por eso mismo, muchas veces terminamos siendo presa fácil de los distintos niveles del Estado a la hora de crear o aumentar tributos”, ejemplifica, al mencionar la tasa vial como uno de los casos más resonantes.
Otro de los puntos sensibles es la proliferación de estaciones móviles. “Queremos expresar y explicar la necesidad de no canibalizar el mercado con autorizaciones indiscriminadas”, enfatiza Landgrebe, al tiempo que puntualiza: “Estas estaciones vienen a llevarse una porción del negocio cuando ya existen estaciones tradicionales que invierten y emplean personal de forma permanente”. Si bien reconoce que pueden ser una solución válida en zonas sin cobertura, aclara: “Deben instalarse solo donde realmente hagan falta. Un ejemplo claro es Pinamar: hay nueve estaciones alrededor que emplean cerca de 500 personas durante todo el año, y se habilita una estación móvil para capturar un volumen adicional, en lugar de fortalecer a las estaciones que sostienen la actividad todo el año”.
En este escenario, el Gas Natural Comprimido también forma parte de las gestiones de FECRA. “Por las características y la disponibilidad que tiene nuestro país, el gas es un actor primordial y una fuente clave para el transporte”, afirma. “Ya es parte de la realidad actual, con muchas estaciones duales y otras exclusivamente de GNC, aunque hoy están sufriendo una fuerte caída de rentabilidad y de conversiones, lo que dificulta seriamente su continuidad”, asevera.

No obtante, Landgrebe se muestra expectante ante un cambio de contexto macroeconómico: “Esperamos que, con una inflación más baja, se reactive el crédito para las conversiones y se reduzcan los costos de las certificaciones. Combinado con una política de Estado que impulse el uso del gas en el transporte público y en el transporte en general, el GNC puede consolidarse como uno de los combustibles clave de la Argentina”.
La sustentabilidad de las Estaciones de Servicio, insiste, vuelve a remitir al mismo eje. “La rentabilidad es indispensable para sostener las inversiones y el empleo”, resume. “Y ahí el rol de FECRA y de las cámaras empresariales es fundamental: transmitir y convencer, con datos técnicos, sobre la importancia estratégica de esta actividad”, indica.
Finalmente, al abordar la transición energética y el avance de la electromovilidad, Landgrebe plantea un rol protagónico para las estaciones. “Tenemos que ser actores principales de esta transformación”, asegura. Recuerda que, en una encuesta de opinión pública encargada por FECRA, “los consumidores identificaron a las Estaciones de Servicio como lugares confiables, seguros, iluminados y limpios”. “Son valores que debemos aprovechar para transformar las estaciones en verdaderos centros de movilidad, ofreciendo todas las alternativas de carga para los vehículos y, por supuesto, servicios para las personas”, concluye el directivo.
DEJANOS TU COMENTARIO!