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Con nueva tecnología en el mercado, cambios regulatorios en curso y un escenario económico más estable, el sector comienza a ordenar decisiones postergadas y a preparar una nueva etapa de modernización operativa.
El autoservicio empieza a consolidarse como una de las respuestas más concretas a los desafíos operativos que atraviesan hoy las Estaciones de Servicio. La necesidad de ampliar horarios, optimizar costos, reforzar la seguridad y sostener niveles de servicio empuja al sector a revisar modelos tradicionales y a incorporar esquemas más flexibles, apoyados en tecnología integrada y procesos adaptados a la realidad local.
El eje no está únicamente en la incorporación de equipamiento, sino en la adaptación integral de la tecnología a la operatoria local, señalan desde DataOil. En diálogo con Surtidores, Guido Delgado, gerente de Gestión de Proyectos de la compañía, explicó que “la clave está en que estas soluciones acompañen la dinámica real de la estación, sin sumar complejidad a la gestión diaria ni alterar los procesos que el operador ya tiene aceitados”, al hacer un balance del cierre de 2025 y las proyecciones para el próximo año.

Uno de los principales objetivos del autoservicio es ampliar la disponibilidad horaria sin incrementar significativamente los costos operativos. En ese sentido, el ejecutivo remarcó que las cargas nocturnas y los horarios desatendidos permiten mantener estaciones abiertas que hoy permanecen cerradas por razones de seguridad o estructura de costos, generando un ingreso adicional y mejorando el servicio al cliente.

El desarrollo apunta también a evitar soluciones improvisadas, ya que muchas de las experiencias previas en autoservicio quedaron limitadas por implementaciones parciales o sistemas de pago poco integrados.
Actualmente, DataOil ya está evaluando la instalación del primer surtidor de la marca Gilbarco en el país, una iniciativa que funciona como prueba de concepto para conocer cómo este tipo de tecnología puede integrarse de manera segura y eficiente a la operatoria local.
El modelo que tiene gran proyección para 2026 integra también sistemas de facturación, gestión y comunicación con el cliente. Las pantallas en los equipos no se conciben solo como terminales de pago, sino como nuevos puntos de contacto para campañas comerciales, promociones internas y contenidos publicitarios, con esquemas de monetización asociados.
Otro de los aspectos destacados es el uso de nuevos picos de carga ergonómicos capaces de operar tanto en caudal estándar como en alto caudal, alcanzando hasta 75 litros por minuto. Esto permite simplificar la operación y evitar la coexistencia de múltiples tipos de picos para distintos vehículos, una situación frecuente en algunas estaciones.
HACIA UN NUEVO AÑO DE INVERSIONES
Delgado definió el 2025 como un año “muy desafiante”, atravesado por cambios normativos, fluctuaciones económicas y un fuerte impacto en la capacidad de inversión del sector. Sin embargo, ese escenario impulsó la predisposición a nuevos cambios; y a la empresa a optimizar procesos internos, revisar estrategias de importación y ajustar precios para acercar soluciones más accesibles a los operadores.

La mirada hacia 2026 es sensiblemente más optimista. Con mayores niveles de estabilidad macroeconómica y un horizonte sin incertidumbre electoral, desde DataOil anticipan una reactivación de las inversiones, tanto por parte de estacioneros independientes como de las petroleras, que ya estarían planificando la incorporación de nuevas tecnologías postergadas durante el último año.
En paralelo al autoservicio, la compañía sostiene como eje central la telemedición de tanques. “La estrategia pasa por ofrecer soluciones de calidad internacional a precios competitivos frente a alternativas de menor estándar, reforzando la eficiencia operativa como variable central del negocio“, concluyó Delgado.
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