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El presidente de la cámara de expendedores de Buenos Aires, Luis Malchioldi, aseguró a surtidores.com.ar que de ninguna manera gastará semejante suma de dinero porque los asociados tienen otras prioridades. En respuesta a comentarios de pasillo admitió que la entidad había pedido algunos presupuestos de pequeñas aeronaves pero aclaró que nunca pensaron en concretar una operación de tal magnitud
En tiempos de crisis comprar un avión que cuesta más de 200.000 euros no parece lo más adecuado para ninguna cámara empresaria y menos aquellas relacionadas con la comercialización de naftas. En este sentido, el titular de
Jamás se me ocurrió comprar un avión de esa dimensión, explicó Malchioldi. No sólo hay que tener en cuenta el capital e inversión de primera mano. También se hace muy costoso los gastos de mantenimiento y del personal necesario para su conducción. Averiguamos para comprar un nave pequeña que sea fácil de pilotear pero tampoco nos cerraron los números, comentó.
El rumor surgió a raíz de un pedido de presupuesto que la entidad realizó a una empresa que se dedica a la importación para averiguar que costos significaba comprar un aeroplano de tamaño reducido para comparar con otros medios de transporte. Nosotros queremos llegar rápido al foco del problema y por eso pedimos un presupuesto a la empresa, pero cuando nos dijeron los números desistimos instantáneamente, aclaró Malchioldi. Di instrucciones de rechazar cualquier propuesta para comprar un avión, ratificó.
La preocupación de la cámara es que en algunas situaciones los expendedores del interior de Buenos Aires necesitan de la presencia de sus representantes para resolver algunas problemáticas y la demora por los viajes en auto se hacen frecuentes. Obviamente que en avión llegás más rápido pero no está a nuestro alcance, lamentó.
Por el momento, los directivos de
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