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Surtidores.com.ar realizó un relevamiento en algunas regiones del país para conocer como es la situación de los expendedores respecto a los temas que más los preocupan. Con dificultades similares, al unísono reclaman mejoras en la política comercial con las petroleras. Los faltantes de producto se acentúan más en algunas provincias que en otras
Precios y abastecimiento siempre fueron los principales temas a discutir en cualquier reunión que congregue estacioneros. Y en esta época del año, los incrementos salariales también adquieren protagonismo en la escena. Pero hay algo que genera malestar en el sector y motiva las quejas de los expendedores: la impotencia de poder solucionar sus propios problemas.
Da la sensación de que uno no es más dueño de su negocio, hoy somos una franquicia de las petroleras, criticó Emilio Romero, Secretario de
La situación del sector presenta algunas similitudes en casi todos los distritos. Con un comienzo de año difícil, la negociación salarial se tornó más conflictiva de lo que todos esperaban. En la zona cuyana Mendoza, San Luis y San Juan- sigue la encerrona entre la oferta de un aumento de salarios del 24 por ciento y la negativa del gremio a bajarse de un básico de 4.000 pesos. Aunque es un convenio regional, muestra las mismas exigencias que en todo el país. Hasta el momento, las cámaras se estiraron hasta un mínimo para el playero de $3.800. Propusimos que sea el encargado de playa quién cobre $4.000, contó Domingo Franchetti, presidente de la cámara de expendedores de Mendoza. El miércoles que viene habrá nueva audiencia en el Ministerio de trabajo y se podría acordar un nuevo convenio, viendo que la distancia entre las partes no es muy grande.
El desabastecimiento en esa provincia no fue muy grave durante estas semanas porque la planta de YPF en Lujan de Cuyo pudo distribuir combustibles, aunque con retrasos mínimos. En San Juan la cosa fue al revés, los inconvenientes de la petrolera con mayor participación en el mercado se trasladaron a los surtidores de toda la provincia complicando en gran manera la situación.
En Formosa, en tanto, aseguraron que los cupos para llenar los tanques son muy reducidos. Tenemos igual cantidad de horas con combustible que con quiebres de stock, graficó Luis Bigatti, presidente de la entidad que nuclea los empresarios del sector. Tener la posibilidad de seguir al frente de una estación es verdaderamente un privilegio, ironizó.
La provincia norteña tuvo que desmarcarse del acuerdo firmado por FECRA en Buenos Aires, a pesar de estar adherida a esta entidad. En nuestra zona tiene gran incidencia el costo laboral, sostuvo Bigatti para explicar porque no pueden otorgar tales incrementos de sueldos. Ofrecimos un 24 por ciento en tres cuotas de
La rentabilidad de las estaciones quedó muy postergada por los sucesivos faltantes de producto y congelamiento de precios. Tenemos una tristeza muy grande y nos sentimos impotentes al ver como cierran los negocios nuestros colegas, expresó.
En Chaco, Petrobras mostró serias falencias a la hora de abastecer a sus bocas. Nunca tenemos los tanques llenos de todos los tipos de naftas, confió Miguel De Paoli, presidente de la cámara de la provincia. De igual modo que en otros distritos, pretenden elevar el sueldo pero el gremio exige un básico muy por encima del ofrecimiento. Nuestros problemas salariales los empezó FECRA, criticó duramente De Paoli.
Aunque pareciera que se podría despejar, todavía hay algunas zonas donde no se avecina una salida en el corto plazo. Desde el norte hasta el sur, los presidentes de las cámaras critican la posición de los estacioneros porteños de otorgar un 34 por ciento de aumento al personal de estaciones de servicio por condicionar al interior del país a pagar incrementos superiores a sus posibilidades.
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