Activar/Desactivar Leer Página
Los últimos aumentos de precios aplicados por las principales petroleras que operan en el país apuntaron con mayor fuerza sobre los combustibles de alta gama, utilizados por los autos más modernos. El otro extremo es el GNC, que no movió sus pizarras y se distanció de las naftas como nunca antes en su historia
La apertura por parte de
Para evitar la cartelización la modalidad de las subas fueron ordenadas: Shell lo hizo la misma noche de la publicación de la norma, Petrobrás y Esso le siguieron 24 horas más tarde y al día siguiente ajustó YPF.
Mientras las petroleras juran que los incrementos no están pautados y que las subas responden al monitoreo permanente del mercado, es llamativa la similitud de los índices: en Capital, Shell aplicó correcciones en el valor de la nafta súper (la más vendida) del 5.5 por ciento, Esso del 5.1, Petrobrás del 5 e YPF el 4.7 por ciento.
Sin embargo en los restantes productos reina la disparidad: en la nafta Premium, Petrobrás, YPF y Esso acrecentaron sus productos en torno al 6 por ciento mientras que Shell 4.1; en el gasoil todas se movieron alrededor del 3 por ciento en tanto que la angloholandesa alcanzó el 5.3 y en el diesel con mínimo azufre la que menos subió fue la empresa cuestionada por el gobierno.
Como bien se puede observar los aumentos apuntaron con mayor fuerza sobre los combustibles más caros, reforzando la estrategia de las compañías de quien más tiene más paga. Pero además esta vez fueron diferentes según las zonas del país. En el caso de YPF y Esso son muy similares pero no sucede lo mismo con el resto. En Mendoza, Shell ajustó la nafta súper 7,6 por ciento al igual que Petrobrás en Córdoba.
El otro extremo lo ofrece el GNC. Pese a los vaivenes del mercado el combustible gaseoso se mantiene casi inalterable distanciándose de las naftas como nunca antes en su historia. La diferencia en casi todo el país es de
DEJANOS TU COMENTARIO!