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Fuentes del mercado petrolero señalaron a surtidores.com.ar que durante el 2011 será muy difícil responder al requerimiento de la demanda. No todas las empresas producen al ciento por ciento de su capacidad y la importación es inviable por los altos precios internacionales. Además el sector se encuentra en un proceso de cambio de manos que inmoviliza su operatividad
Hay signos de preocupación en el ámbito petrolero. El consumo de combustibles crece mes a mes y a las empresas se le hace cada vez más difícil responder a los requerimientos de la demanda. Fuentes del sector admiten que 2011 será un año muy complicado en materia de abastecimiento y no dudan en apuntar a la política de precios como la gran responsable del laberinto en que se encuentra la actividad de los hidrocarburos.
No todas las compañías refinan al ciento por ciento de su capacidad de producción a pesar del gran requerimiento de naftas y gasoil. Con las pizarras congeladas en las estaciones de servicio y un escenario de costos crecientes, algunas, especialmente las no integradas, solo intentan subsistir hasta que aclare el panorama. Esso y Petrobrás, en tanto, se encuentran transitando un proceso de venta de activos que inmoviliza su operatividad hasta tanto se concrete el cambio de mando, mientras que YPF continúa batiendo récords de suministro a sus bocas de expendio.
Ante la imposibilidad de remontar la producción la salida pasa por importar combustibles. Durante el 2010 el déficit fue de un mínimo 2 por ciento pero los especialistas coinciden que este año ese índice crecerá varios puntos. Aquí es donde cobra fuerza la asimetría de precios: nadie acepta traer un barco con nafta a los actuales valores internacionales.
Para muestra basta un botón: Uruguay acaba de aplicar un aumento del 9.44 por ciento sobre la súper, el segundo en menos de dos meses, atribuido al incremento en los mercados internacionales de los precios del petróleo, producto del que Uruguay es importador. En ese país la nafta es 76,13 por ciento más cara que en
Si algo faltaba a este escenario es la vigencia de
Por esta razón en los despachos de Comercio se analiza flexibilizar la medida y la decisión sería inminente. A diferencia de lo que ocurriera con la 295, esta vez hay inquietud en el Gobierno y permanentemente reclaman datos del mercado.
Como se recuerda, en diciembre pasado y con el congelamiento de precios vigente, la petrolera YPF aplicó un aumento en los precios de sus combustibles del 3,6 al 5,4 por ciento. Pocos días después se conoció
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