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La pandemia de COVID, la crisis sanitaria y el decaimiento económico que incluyó al rubro de ventas minoristas de combustibles líquidos y GNC, incrementó además los casos de delitos violentos contra las Estaciones de Servicio.
Los dueños de las bocas de expendio coinciden en que deberán profundizar las gestiones e invertir en nuevas tecnologías para protegerse del flagelo de la inseguridad que los acosa.
Sucede que en tiempos de aislamiento social y de poca circulación en las calles y rutas, las playas de carga de combustibles se convirtieron en blanco fácil para los “motochorros”, ladrones que, transportados en motos, asaltan y se retiran rápidamente con el efectivo que pudo llegar a recaudar un playero en sus horas de servicio.
“Por decisión de las autoridades de la policía y del ministerio de Seguridad, quedamos en cuarto intermedio con las charlas que venimos manteniendo para alcanzar estrategias conjuntas que prevengan el delito entre los colegas”, comentó a surtidores.com.ar, el presidente de la Cámara de Expendedores de La Rioja, Juan Manuel Brígido.
El dirigente recordó que “el objetivo será lograr que todos los playeros de la provincia puedan contar con un dispositivo de alerta como lo es el botón antipánico, para lo cual debemos llegar a un acuerdo con la policía provincial en materia de contratar servicio de adicionales en cada estación”.
Explicó que algunos estacioneros riojanos ya tienen el contrato con la fuerza policial, pero que en otros casos, el costo resulta inaccesible para el empresario pequeño, sobre todo teniendo en cuenta que este año la baja en sus ventas llegó a ser de hasta un 90 por ciento respecto del año pasado.
Pero Brígido se mostró confiado en que se pueda lograr una solución conjunta para que desde los primeros meses del 2021, haya un plan integral que los tenga en cuenta a todos los expendedores dentro de un mapa del delito.
Otra opción que manejan en la comisión directiva de la ACCELAR, es la de conectar los circuitos de las cámaras de seguridad que ya están instaladas en las expendedoras con la Central del 911 y analizan los costos que ello implicará.
“Buscamos instalar acciones de seguridad permanente en pos de mejorar cada día, impulsados por las cosas que nos enseñara la llegada de la pandemia, hecho que nos convocó a repensar la cotidianeidad del trabajo”, sentenció Brígido.
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