Activar/Desactivar Leer Página
A raíz de un hecho puntual que tomó especial relevancia en el sector, las organizaciones gremiales que representan a los empleados de la actividad, volvieron a reclamar a las autoridades acciones concretas de protección del delito.
Causó conmoción la reacción de un empleado de una Estación de Servicio de la localidad de San Francisco Solano quien mató a un delincuente de un balazo, cuando este ingresó al local comercial armado con un cuchillo con la intención de robar la recaudación, y la Justicia lo consideró de forma preliminar con la figura de defensa propia.
Si bien el incidente ocurrió en la Provincia de Buenos Aires, fue tomado como un caso a tener en cuenta por todos los sindicatos de las diferentes regiones del país. Es por ello que el secretario general del SUOES, José Escoda, llamó en primer lugar a no perder de agenda los compromisos que junto con las Cámaras empresarias de la zona de Cuyo y los ministerios de seguridad provinciales se realizan desde hace tiempo.
“En estas situaciones límites siempre aconsejamos a los trabajadores y a los empresarios a que no tengan armas de fuego en los establecimientos de combustibles, no solamente porque es peligroso para la seguridad de un lugar donde se manipulan productos inflamables, sino por las consecuencias impensadas en que puede derivar el uso de un arma”, dijo el dirigente gremial en diálogo con surtidores.com.ar.
Afirmó que “estas circunstancias se dan de manera particular porque nunca se sabe cómo reacciona cada persona en esos momentos, pero es preciso que los playeros tengan en cuenta que primero está la vida por sobre todas las cosas y que para subsanar consecuencias materiales existen los seguros y demás coberturas que también contemplan al trabajador”.
Escoda aseguró que la incertidumbre de los trabajadores es fruto de la desorganización y la falta de políticas eficaces en materia de inseguridad, lo que hace que por ejemplo, un dueño de una estación deba gastar de su dinero en contratar un policía fuera de servicio, perdiendo el control de lo que puede pasar y perjudicarlo a él también.
“Tenemos que admitir que las Cámaras empresarias, junto a las autoridades provinciales vienen gestionando planes precautorios ante posibles ilícitos que tienen como objetivo a los playeros del sector”, explicó finalmente.
PREOCUPACIÓN POR LA INFLUENCIA DEL TOPE A LOS PRECIOS EN LOS SALARIOS DEL SECTOR
A pesar de haber cerrado con éxito las paritarias, Escoda se refirió a la inserción de las Estaciones de Servicio en el Programa “Precios Justos” y luego de mostrar su desacuerdo en relación a colaborar con el cumplimiento de los topes de aumento en los combustibles, advirtió que “los empleados no tenemos nada que ver con el control de los valores al surtidor”.
Además aseveró que “de cara a la cláusula de revisión que será en febrero próximo, no se puede poner como excusa el límite a la actualización de los precios para que los trabajadores sean prenda de cambio y queden excluidos de su derecho a mantener el poder adquisitivo del salario”.
Sentenció que es responsabilidad de las Cámaras Empresarias reclamarle a las petroleras mejores márgenes de rentabilidad que le permitan asumir los pagos de los haberes ya acordados y los incrementos que vendrán luego de las reuniones de revisión.
DEJANOS TU COMENTARIO!