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El directivo analizó la evolución del negocio, el nuevo perfil de los empleados, el crecimiento de la infraestructura y el comportamiento de los precios de los combustibles.
Con más de 30 años de experiencia en Exxonmobil y una trayectoria siempre ligada al negocio de los combustibles, que también incluyó su paso por la automotriz Ford, Tomás Hess trazó una radiografía de la actualidad de la actividad y de los desafíos que enfrenta un ámbito marcado por la competencia, la transición energética y los cambios en los hábitos de consumo.
En una charla distendida con Surtidores al retirarse del acto por el 250° aniversario de la independencia de los Estados Unidos, el presidente de la Cámara de Servicios Petroleros afirmó que “las Estaciones de Servicio representan la imagen o faz visible de una cadena de valor compuesta por distintas etapas que se inicia en un yacimiento“.
El ejecutivo aclaró, además, desde qué lugar realiza sus apreciaciones. “Si bien trabajé por casi 20 años en el área de refinación y comercialización, hoy simplemente puedo opinar como un consumidor más“. No obstante, recordó que continúa vinculado a la industria a través de la entidad que conduce. “Actualmente sigo involucrado en una parte de esa cadena, dado que presido la Cámara de Servicios Petroleros. Esta Cámara concentra más de 30 empresas, cuyos servicios abarcan tareas de perforación, producción, explotación, ingeniería, construcción, mantenimiento, seguridad, medio ambiente y cementado de pozos, entre otros“.

A su juicio, la evolución experimentada durante los últimos años permitió alcanzar estándares comparables con los mercados más desarrollados. “Muchas de nuestras estaciones han alcanzado un nivel que puede compararse con las más avanzadas de otros países, inclusive en materia arquitectónica, donde se ha progresado muchísimo con diseños sumamente innovadores“, indicó.
Para el entrevistado, ese crecimiento responde a una profunda reconversión de la actividad. “En un contexto de transición energética con un mercado complejo y sumamente competitivo se ha producido una importante transformación en el modelo de negocio de las Estaciones de Servicio“, remarcó.
En ese sentido, explicó que la venta de combustibles ya no constituye el único eje comercial. “Al despacho de combustibles se le suman otras unidades estratégicas que son rentables y que satisfacen las exigencias no solo del conductor de vehículos sino de quienes no lo poseen. Se ha apostado por ejemplo a la gastronomía de primer nivel, a servicios donde el cliente disfrute de experiencias innovadoras que faciliten su vida cotidiana“, expresó Hess.
Esa evolución también redefinió el perfil del personal. “El rol del vendedor de playa se transformó. Ya no es más un despachante de combustibles únicamente. Se lo ha preparado para interesar al cliente acerca de las oportunidades que se ofrecen en la estación ya sea durante el momento de la carga o para futuras oportunidades“, sostuvo. A su entender, ese cambio es consecuencia de la competencia entre las compañías. “Eso es lo bueno de la competencia existente entre las marcas“, agregó.
Sobre la dinámica de los precios, el empresario prefirió mantener una posición cauta. Consideró que el escenario internacional explica buena parte de las correcciones registradas en los últimos meses. “Es de público conocimiento que se han debido al reciente conflicto bélico que exacerbó el precio del petróleo crudo, lo cual impactó en los precios del surtidor. De cualquier manera, no hemos visto las traumáticas largas esperas o faltantes de combustibles como ocurrió en otras partes del mundo“, precisó Hess.

Respecto de por qué la baja del barril no siempre llega de inmediato a los surtidores, explicó que existen diferentes mecanismos de ajuste que adoptan las empresas que consisten en desacoplar parcialmente los precios de la referencia del petróleo crudo.
Agregó que se trata de un esquema amortiguador que suaviza los incrementos así como las bajas en el mercado local. “Cada compañía tiene su política de precios y creo que de mantenerse la actual coyuntura internacional post conflicto supongo que las empresas estarán evaluando ajustes de precio en el corto plazo”, señaló.
De cara a los próximos años, Hess consideró que el camino estará marcado por la inversión y la innovación. A su juicio, todavía queda mucho por avanzar en materia de infraestructura, especialmente en las zonas más alejadas, para acompañar la incorporación de nuevas tecnologías en los vehículos que ingresan al mercado. Al mismo tiempo, admitió que ampliar la oferta de espacios y servicios vinculados a las tiendas de conveniencia y hotelería será uno de los ejes sobre los que continuará evolucionando el negocio, en línea con una industria que ya dejó de limitarse al despacho de combustibles.
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