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Los últimos aumentos de precios profundizaron la diferencia entre la región 6 que comprende a Buenos Aires y la Ciudad Autónoma con el resto del país. La región 2, que integran Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos, es la que tiene los valores más altos. Queja de los expendedores
La Resolución 35/2013 que dispuso congelar el valor tope de los combustibles al 9 de abril, provocó una serie de medidas colaterales que la alejan de su espíritu antinflacionario. Como primer paso, porque produjo una distorsión en los precios, ya que pasaron de mantenerse estables, con subas graduales, a un ajuste importante y de golpe; pero también porque amplió la brecha entre Buenos Aires y el interior del país.
Pocos meses antes de la sanción de la normativa, las naftas y el gasoil habían recortado considerablemente la distancia entre la Ciudad Autónoma y el resto de las provincias, al punto que los productos Premium costaban casi lo mismo en cualquier punto del territorio nacional. Actualmente el margen volvió a expandirse.
De acuerdo a relevamientos efectuados para constatar los precios máximos en cada región, la 6 es la que dispone de los combustibles más baratos, en tanto que la 2, que integran Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos, es la que tiene los más altos, información que coincide con la de la Secretaria de Energía.
Según la dependencia oficial, dentro de los límites de la General Paz una estación oficial de la marca YPF comercializa el litro de súper a $6.929, Axion a $ 7.129 y Shell a $ 7.199, mientras que en el noreste los mismos productos se ofrecen a $ 7.879 (13.7 por ciento más caro), $ 8.549 (20 por ciento) y $ 8.699 (21 por ciento).
La brecha se modera respecto a otras localidades que componen la región central, como el caso de Santa Fe, donde el mismo combustible se vende a $ 7.489 en YPF (8 por ciento por encima de C.A.B.A.), $ 8.039 en Axion (12.7 por ciento) y $ 7.999 en Shell (11 por ciento).
Para Rosario Sica, la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), la situación responde a la injerencia del INDEC que mide los precios en las estaciones de servicio porteñas. “Es un desorden”, cuestionó (en referencia a la medida) la dirigente quien asegura que a los expendedores este contexto los perjudica. “Acá los precios son los más bajos del país pero los costos son los mismos”, lamentó.
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