Activar/Desactivar Leer Página
El crecimiento del parque de vehículos pesados a GNC impulsa nuevas oportunidades para el sector, con un dato contundente: una sola carga de camión puede equivaler a decenas de autos y multiplicar el volumen de venta.
El GNC para camiones empieza a mostrar números concretos y abre una nueva línea de negocio para las Estaciones de Servicio, que ven en el transporte de cargas un cliente de alto consumo y frecuencia sostenida. La incorporación de unidades a gas avanza de manera progresiva y obliga a adaptar la operatoria tradicional, no sólo en términos de infraestructura sino también en la lógica comercial, con foco en volumen, previsibilidad y contratos de abastecimiento.
En ese marco, desde Scania Argentina destacaron que durante 2025 se alcanzaron más de 250 unidades comercializadas con combustibles alternativos, en su mayoría GNC, un dato que empieza a trasladarse a la demanda real en surtidores y que anticipa un cambio en la composición de las ventas. Se trata de un crecimiento que, si bien aún es incipiente frente al total del parque, ya genera señales claras para el sector estacionero.

La cifra se conoce en un año especial para la compañía, que cumple 50 años de operación ininterrumpida en la Argentina, con una estrategia enfocada en el desarrollo de tecnologías vinculadas al gas natural como alternativa para el transporte pesado. En ese recorrido, la firma viene impulsando una articulación cada vez más directa con las Estaciones de Servicio, a las que considera un eslabón central para sostener la expansión del GNC.
“En 2025 alcanzamos la comercialización de más de 250 unidades propulsadas por combustibles alternativos, principalmente GNC”, señaló a Surtidores, Lucas Woinilowicz, gerente de Desarrollo de Negocios y Transporte Sustentable, quien además remarcó que el crecimiento de estas unidades está directamente vinculado a la capacidad de la red para abastecerlas en condiciones eficientes.
El dato que más impacto genera en las estaciones está vinculado al volumen: según explicó el propio ejecutivo en distintas intervenciones, la carga de un camión puede equivaler a entre 15 y 30 autos, e incluso superar ese rango en configuraciones de mayor capacidad, lo que transforma cada operación en un salto significativo en metros cúbicos vendidos y en facturación por turno.
Este diferencial modifica la ecuación del negocio, ya que permite concentrar ventas en menos operaciones y con clientes de mayor previsibilidad, algo que el segmento liviano no siempre garantiza. En ese sentido, el propio Woinilowicz había advertido que la incorporación de flotas a GNC puede cambiar de manera sustancial la rentabilidad de una estación, especialmente en aquellas ubicadas sobre corredores logísticos o rutas de alto tránsito pesado.

A partir de este avance, también surgen nuevas exigencias operativas: mayor caudal de despacho, reducción de tiempos de carga y adaptación de las playas para vehículos de gran porte, junto con la posibilidad de desarrollar esquemas comerciales específicos para empresas de transporte. Todo esto configura un esquema en el que las estaciones dejan de ser un punto de expendio tradicional para convertirse en proveedores energéticos de flotas.
“Vemos una oportunidad concreta para que el sector acompañe esta evolución con propuestas de valor alineadas a las nuevas demandas del transporte”, concluyó Woinilowicz.
DEJANOS TU COMENTARIO!