Activar/Desactivar Leer Página
El sector refinador mantuvo durante todo el año un elevado nivel de procesamiento de crudo y una producción estable por tipo de combustible, mientras los precios de naftas y gasoil en pesos corrientes registraron incrementos mensuales sostenidos y acumulados significativos.
El sector de refinación finalizó 2025 con un funcionamiento sostenido de su capacidad instalada y sin cambios relevantes en la estructura de producción de combustibles. La información oficial del cierre del año muestra que las refinerías operaron con altos niveles de carga de petróleo crudo, lo que permitió mantener una oferta constante de derivados a lo largo de todo el período.
Según el reciente informe de la consultora Economía y Energía que conduce el especialista Nicolás Arceo, la producción de combustibles por tipo confirmó un esquema consolidado. Las naftas representaron una porción central del total refinado, con una participación estable entre la nafta súper y la premium, mientras que el gasoil continuó siendo el principal producto individual del sistema, tanto en su versión común como en la de mayor calidad. El fuel oil y otros derivados completaron el mix productivo, con volúmenes menores y sin variaciones abruptas en su participación relativa.

Este comportamiento estuvo directamente vinculado al sostenimiento de altos niveles de procesamiento de crudo. La información del cierre del año no muestra caídas relevantes en la carga de las refinerías, lo que refleja un funcionamiento continuo del sistema, apoyado en un uso intensivo de la infraestructura existente y con márgenes acotados para absorber incrementos adicionales de demanda.
En paralelo a la estabilidad productiva, la evolución de los precios de los combustibles en pesos corrientes mostró un marcado sendero ascendente a lo largo de 2025. Los valores en surtidor registraron aumentos mensuales consecutivos, configurando una recomposición nominal significativa que llevó a las naftas y al gasoil a cerrar noviembre en los niveles más altos del año.

La evolución mensual muestra que el proceso de ajuste no se concentró en un único tramo del año, sino que se distribuyó de forma escalonada. Esta dinámica permitió una recomposición gradual de los valores nominales, en línea con el nuevo esquema de funcionamiento del mercado de combustibles.
Medidos en dólares corrientes, los precios también mostraron una tendencia ascendente hacia el cierre del año. En noviembre, la nafta grado 2 se ubicó en USD 1,14 por litro, la nafta grado 3 en USD 1,32, el gasoil grado 2 en USD 1,19 y el gasoil grado 3 en USD 1,32, lo que reflejó un fortalecimiento del valor de los combustibles en moneda dura respecto de los mínimos observados a comienzos del período.
DEJANOS TU COMENTARIO!