Activar/Desactivar Leer Página
Tras el acuerdo suscripto por el gobierno, las provincias productoras y las empresas para replicar la baja del petróleo en el mercado local, el valor del crudo se redujo 7 dólares por barril para los refinadores que lo compran. El ex Subsecretario de Combustibles, Alberto Fiandesio, explica quienes fueron los más beneficiados por la medida.
El derrumbe de la cotización del petróleo a nivel internacional disparó un hecho inédito en la historia contemporánea del mercado de los combustibles: la baja del 5 por ciento del precio de las naftas y el gasoil al público. La decisión gestada entre el gobierno, las provincias productoras nucleadas en la OFEPHI y las empresas, incluyó además la reducción del componente impositivo que grava los productos expendidos en las estaciones de servicio y la disminución del valor del crudo en 7 dólares por barril para los refinadores que lo compran.
La medida no impactó de igual modo entre todos los actores de la cadena de los hidrocarburos. Al respecto, el ex Subsecretario de Combustibles de la Nación, Alberto Fiandesio, explicó sus derivaciones para lo cual dividió las compañías del sector en diferentes categorías:
a) Shell, Oil Combustibles y Refinor, como empresas grandes o medianas, y un grupo de refinadores pymes (Petrolera Argentina, Fox Petrol, New American Oil, Polipetrol, etc.) que compran el crudo que procesan.
b) YPF y Petrobras, para las cuales el crudo es un costo, ya que producen la casi totalidad de lo que consumen. El caso de Axion es distinto ya que la composición de la empresa consumidora no es igual que la de la que le vende el crudo, esto es, Pan American Energy.
Tomando en cuenta la baja del precio final y la depreciación de las alicuotas en un 10 por ciento (el máximo permitido legalmente) para el caso del Impuesto sobre los combustibles Líquidos y el Gas Natural (Ley N° 23.966) y un 20 por ciento solamente para las naftas por la llamada Tasa Hídrica (Ley N° 26181), veamos en el cuadro siguiente, qué significa en números lo que se ha descripto hasta ahora:
El aporte que el refinador hace para la reducción del precio final de ventas resulta de 2,27 u$s/bbl para las naftas y entre 6,84 y 7,76 para el gasoil. ¿Por qué se produce esta diferencia si ambos productos bajan el mismo porcentual? “Por las alícuotas de los impuestos que son muy distintas”, precisa el ex funcionario. “El Estado contribuye mucho más con la disminución del valor de las naftas (80 por ciento), mientras que en el gasoil el que ajusta más es el refinador (67)”.
Pero si el crudo se redujo 7 dólares por barril, mientras que el ingreso por venta de nafta en planta de despacho disminuyó 2,27 dólares por barril. ¿Adonde va la diferencia? “A la caja del refinador que compra crudo. En el caso del gasoil la cuenta queda equilibrada ya que el crudo baja 7 dólares que es el valor que disminuye, aproximadamente, el ingreso por venta del refinador”, explica Fiandesio. “Conclusión: el refinador comprador de crudo se ve beneficiado por la operatoria”, agrega.
No obstante el ex Subsecretario asegura que “no todo son rosas”. Aquellos refinadores que exporten mucho de su producción (la mayoría de las veces “obligados” por no poder colocar los excedentes en el país) compran el crudo (Medanito) a 77 dólares el barril y exportan a un mercado internacional de subproductos con precios acordes a un crudo de 50 dólares el barril o menos. “En definitiva, cuanto más exporten, mayor será el quebranto. Esto afecta mucho más a las Refipymes que a las empresas refinadoras grandes que venden la mayor parte de su elaboración en el país”, afirma con convicción.
Fiandesio expresó finalmente una última reflexión. “Coincido con el (presidente de Shell Argentina) Ing. Juan José Aranguren en que la importación de crudo o subproductos se vería impedida indirectamente a través de la tramitación de las DJAI’s (autorización para importar) o la búsqueda de dólares para pagarlas. Sin embargo no hay ninguna reglamentación que las prohíba, menos aún teniendo en consideración la determinación constitucional de libre comercio. Es por eso que no se responden oficialmente y por escrito los pedidos, sino que, directamente, se cajonean. Recomiendo, salvo que se haya firmado un Acuerdo sectorial que lo impida, que se inicien los trámites de importación que empresarialmente se consideren necesarios y se insista con su consecución”, aconsejó el especialista.
DEJANOS TU COMENTARIO!