Activar/Desactivar Leer Página
Un proyecto presentado en el Senado de la Nación busca sancionar un nuevo régimen para impulsar el desarrollo el Biometano. La iniciativa abre la puerta a su comercialización como gas vehicular renovable, con reglas claras de calidad, seguridad y libre operatoria.
El Congreso se prepara para un nuevo debate energético que concentra la atención de los estacioneros. Impulsado por el senador José María Carambia, un proyecto de ley propone introducir al biometano como parte del sistema gasífero nacional, un cambio normativo que podría redefinir el alcance y las oportunidades de las Estaciones de Servicio.
Según explicó el legislador en declaraciones a Surtidores, la propuesta apunta a “aprovechar la infraestructura que ya tiene el país” para sumar gas renovable sin generar sobresaltos en la operatoria actual. En ese sentido, sostuvo que permitir la inyección de biometano en la red de gas “es clave para que llegue a los puntos de consumo, entre ellos las estaciones de GNC, con los mismos estándares de seguridad y calidad”.

El texto habilita no solo la inyección en gasoductos, sino también el almacenamiento y transporte del biometano en estado comprimido o licuado. Para Carambia, esto representa una oportunidad concreta para las Estaciones de Servicio: “El biometano puede transformarse en una alternativa real dentro de las bocas de expendio, complementando al gas natural y ampliando la oferta energética sin imponer obligaciones”.
En esa línea, el senador remarcó que el proyecto no fuerza inversiones compulsivas. “La idea es dar opciones, no imponerlas. Las estaciones que quieran incorporar estos combustibles lo podrán hacer con reglas claras y sin trabas adicionales”, señaló, al tiempo que destacó la importancia de evitar superposiciones regulatorias a nivel provincial o municipal que terminen desalentando la iniciativa privada.
Otro punto que subrayó es el impacto ambiental y productivo del biometano. Carambia explicó a este medio que el combustible se produce a partir de residuos agroindustriales y urbanos, lo que permite “resolver un problema ambiental y, al mismo tiempo, generar energía”. Esa combinación, afirmó, puede fortalecer economías regionales y sumar volumen al sistema sin depender exclusivamente del gas fósil.
Desde la óptica de las Estaciones de Servicio, el proyecto también apunta a brindar previsibilidad. Declara a la actividad de biocombustibles de interés público y asigna a la Secretaría de Energía la autoridad de aplicación, con funciones específicas de control, fiscalización y definición de normas de calidad. “Sin un marco estable, nadie invierte”, advirtió el legislador al justificar ese enfoque.

El articulado contempla además la libre incorporación de surtidores adicionales para biocombustibles, siempre que se cumplan las normas técnicas vigentes. Para Carambia, este punto es clave para que las estaciones puedan adaptarse gradualmente a la transición energética, siguiendo la evolución de la demanda y del mercado, y no por imposiciones externas.
Como cierre, el legislador insistió en que el espíritu de la iniciativa es avanzar hacia un esquema más flexible. “Sobre todo que sea más libre, con menos regulaciones. Eso ayudaría a las Estaciones de Servicio”, afirmó. En cuanto a los tiempos legislativos, adelantó que el tratamiento dependerá del nuevo escenario parlamentario: “Esperemos que este año podamos tratar el proyecto”, concluyó, dejando abierta la expectativa de que el biometano deje de ser una promesa y empiece a consolidarse como una alternativa concreta dentro del negocio cotidiano del sector.
DEJANOS TU COMENTARIO!