Activar/Desactivar Leer Página
Según los especialistas en energía el sector se encuentra en un estado de guerra producto de la ruptura entre el poder político y la compañía más importante del mercado. Las demás petroleras reciben los coletazos y desconfían cada vez más de las reacciones oficiales. En estas condiciones no hay futuro, advierten los expertos
Tras varios años de amistad indiscutida, el Gobierno Nacional decidió reclamarle a la petrolera YPF que invierta parte de las utilidades que gira al exterior para incrementar la producción de combustibles, explorando nuevos pozos y ampliando la capacidad para refinarlo. La falta de respuestas contundentes cayó muy mal en
El ingeniero Gerardo Rabinovich, especialista del Instituto Argentino de
En caso de seguir el camino de la importación, Rabinovich asegura que el público tendrá que enfrentar costos más altos en las estaciones de servicio, como así también en las boletas de luz y gas. La gente va a pagar por esta decisión, lamenta.
Por otra parte, dijo que la batalla entre los dos grandotes – por YPF y el Gobierno traerá coletazos a las demás empresas más pequeñas. Asimismo, dejó entrever que podría haber cambios en la relación política con Esso, Shell, Oíl Combustibles y Petrobras. La pelea es con YPF pero entran todas en juego, expresó.
Lo más preocupante, para Rabinovich, es que en estas condiciones el sector no tiene un futuro alentador. El Gobierno no se decide a instalar un nuevo marco regulatorio que tenga al Estado como protagonista y organizador de la actividad petrolera, pero a la vez no crea las condiciones para el desarrollo del sector privado. Van a continuar los problemas estructurales, señala.
Para el experto, la decisión oficial de importar gasoil a través de Enarsa es una medida coyuntural que no responde a los problemas deficitarios que presenta el sector en su conjunto. Ninguna empresa va a invertir en este contexto, advierte. Es como poner una fábrica en la segunda guerra mundial, ironizó.
DEJANOS TU COMENTARIO!