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La compañía brasileña se ubica en ese puesto por primera vez desde que se publica el ranking de las 500 mayores empresas de la región que realiza anualmente la revista América Economía desde hace más de 20 años. Desplazó a las históricas de ese lugar, la mexicana Pemex y la venezolana Pdvsa
Desde 2010, la brasileña Petrobrás y sus 105 mil millones de dólares en ventas es oficialmente la mayor empresa de América Latina. Supera en casi 20 mil millones a Pemex y en casi 44 mil millones a la venezolana Pdvsa, que con profundos problemas de gestión ve cómo cae su producción anual de barriles de petróleo, cercenando sus ventas a casi la mitad de las que tenía hace un año.
Usando las mejores estrategias para mantener el equilibrio financiero, la estatal petrolera conquistó el primer lugar en el Ranking de las 500 Mayores Empresas de América Latina de AméricaEconomía, superando en sus ventas de
Y todo indica que Petrobrás no dejará de crecer. El nuevo plan de inversiones lanzado en junio, que cubre el período de
Las ventas registradas en 2009 marcó un crecimiento de 14%, a pesar de las fuertes oscilaciones que sufrió el precio del petróleo durante el año. En julio de 2008, el precio de barril de crudo llegó casi a US$ 150, su máximo nivel en la historia, pero sólo seis meses después se había desplomado a US$ 40 por barril.
La forma en que Petrobrás manejó sus ingresos en momentos de contracción y poco crédito marcó la diferencia con sus competidores mundiales. En 2009, las grandes compañías petroleras privadas como Exxon, Chevron y Shell sufrieron fuertes caídas, viendo sus ganancias caer a la mitad de las de 2008. Las petroleras de tamaño medio, como BP, también sufrieron un bajón, aunque fue menor. La empresa brasileña, en cambio, creció.
Petrobras tiene una posición única. Cuando el precio del petróleo baja mucho, gana dinero vendiendo nafta, dice Pires Adriano, director del Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE), que es un fuerte crítico de la estrategia de la compañía estatal de mantener inalterables los precios internos.
Las críticas apuntan principalmente a que Petrobrás no ha traspasado a los consumidores brasileños la reducción de los precios que han experimentado el gasoil y la nafta en los mercados internacionales. Y, de la misma manera, la petrolera no saca todas las ganancias que pudiera tener cuando el valor del crudo está alto. De esta manera, Petrobras actúa como un brazo del gobierno federal, porque hace políticas para combatir la inflación por medio de una empresa que tiene capitales abiertos, afirma Adriano.
Sin embargo, la empresa no ve nada de malo en ello. Los ejecutivos de Petrobras admiten que sí están bajo la influencia de intereses gubernamentales, pero que ello es normal considerando que el Estado es el accionista mayoritario de la empresa. Los dirigentes argumentan, además, que tampoco han dejado de atender los intereses de sus accionistas privados, ya que la compañía es muy rentable y logra con su política de precios crear una suerte de colchón que viene en rescate de las arcas en tiempos de vacas flacas.
Otro rasgo que caracterizó el desempeño de Petrobrás fue que aumentó su producción en Brasil. La producción diaria creció 5% el año pasado, llegando a un promedio de 2,5 millones de barriles al día.
El pre-sal es un capítulo aparte en la historia de éxito de Petrobrás. Esas reservas petroleras explican gran parte del valor que la empresa ha ganado y que le ha servido para marcar la distancia con sus competidores.
Actualmente es el 17º productor más grande del mundo y, según estimaciones de analistas, con estas reservas podría saltar a los primeros cinco puestos. Ante tal perspectiva, Brasil decidió cambiar su legislación respecto de las exploraciones petroleras en nuevas áreas. En vez de usar el sistema de concesiones, el gobierno quiere que Petrobrás sea el principal operador en estos yacimientos nuevos, mientras que las empresas privadas se encargarían de la exploración.
Tenemos claro que los países en desarrollo impulsarán la demanda en los próximos años, pero también sabemos de la tendencia de que Europa sigue siendo una región deficitaria en diésel, afirmó José Sergio Gabrielli, presidente de Petrobáas, al difundir el nuevo plan de inversiones de la empresa.
Sea como fuere, Petrobras se encuentra en una situación que es la envidia de muchos de sus rivales: cuenta con reservas de crudo gigantescas, un mercado interno que no para de crecer, mercados asiáticos con un apetito voraz por petróleo, y países industrializados que, tarde o temprano, retomarán su crecimiento y, por lo tanto, demandarán más crudo. Con este escenario, no es improbable pensar que Petrobras no sólo llegó al primer lugar de las empresas más grandes de América Latina de manera temporal, sino que liderará la lista por un buen tiempo.
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