Activar/Desactivar Leer Página
La polémica sobre la situación de las estaciones de servicio acumula más opiniones que cuestionan las progresivas exigencias que deben respetar (y que les genera un alto costo operativo y económico) sin aportarles mayores beneficios
Las estaciones de servicio vienen desde hace un tiempo, sufriendo cada vez más presión y novedades permanentes que inciden sobre su actividad. Esta situación mantiene en vilo a los expendedores que si bien reconocen su aporte a la seguridad de la tarea, advierten que las obligaciones crecientes les restan beneficios que erosionan su escasa rentabilidad.
En este sentido enumeran inspecciones, nuevos procedimientos, redefiniciones de controles que deberían ser garantizados por el proveedor y un largo etcétera. “Hay imprecisión de los marcos normativos, empezando por resoluciones de dudosa legitimidad y confusión en cuanto a los parámetros. De la Resolución 35 hacia atrás, abundan ejemplos”, se quejan.
Diferencian sin embargo el escenario que transita cada una de las modalidades. “Las independientes sufren incrementos de costos y encima tienen las pizarras congeladas”, precisó un dirigente empresario que prefirió mantenerse en el anonimato “Las YPF también sufren este momento”, agrega: “perciben márgenes exiguos y una lenta transición de las brutales condiciones impuestas por las gestiones Eskenazi/Repsol que tardan mucho más de lo deseado en revertirse”.
Analiza que la nueva conducción estatal ha dado pasos concretos y sensibles al respecto, aunque señala “que aún no alcanzan a cubrir los desfasajes generados por las comisiones que achicó Repsol y los impuestos que ha dejado de reconocer”
Otro tema que resulta sensible es el de las paritarias, que si bien aparece sobre los meses de marzo-abril, “está siempre presente dentro de nuestras preocupaciones” apunta el directivo. Puntualiza que “este es un momento en que los sindicatos se preparan para generar los pedidos de fin de año, al margen de que la federación de trabajadores pretende unificar los convenios, haciendo una selección, que tomaría las mejores condiciones de cada uno para imponerlo como modelo único”.
Finalmente reconoce que frente a este escenario que suma complicaciones, “lo único medianamente normalizado, es la provisión de productos, que generalmente no falta”, no obstante admite que el dato negativo es que las petroleras “cada día absorben más sectores para su venta directa, sin pasar por las estaciones de servicio”.
DEJANOS TU COMENTARIO!