Activar/Desactivar Leer Página
Mientras el mercado energético internacional atraviesa una etapa de conflictos geopolíticos y un panorama incierto en el precio del crudo, el segmento del Gas Licuado de Petróleo Automotor muestra una estabilidad poco habitual dentro del negocio de los combustibles.
No es novedad que la guerra entre EEUU, Israel e Irán profundiza cada día más los movimientos impensados sobre el precio del petróleo y sus derivados. Los conflictos geopolíticos y la volatilidad del crudo repercuten de manera directa en el negocio de los combustibles líquidos, que en distintos países, incluidos la Argentina, comenzaron a registrar movimientos de precios ante la posibilidad de nuevas subas.
Sin embargo, en algunos segmentos de la logística de movilidad local, la situación se mantiene sin novedades. Ese es el caso del Gas Licuado de Petróleo Automotor, un combustible alternativo que todavía ocupa un nicho reducido, pero que continúa expandiéndose en distintas regiones del interior del país.

Al respecto, el gerente general de Sifer Gas, Raúl Persoglia, explicó a Surtidores que la empresa decidió no trasladar los sobresaltos globales a los usuarios. “Desde el 16 de diciembre de 2025 no reajustamos el precio”, señaló el directivo, al detallar que el valor se mantiene con una relación cercana al 50 por ciento respecto del litro de nafta súper.
Según indicó, la decisión responde a una estrategia de prudencia frente a un escenario internacional cambiante. “Preferimos esperar la marcha de los acontecimientos mientras el negocio siga siendo rentable”, afirmó.
El GLPA automotor tiene una dinámica diferente a la de los combustibles tradicionales. Aunque su producción está asociada al procesamiento del gas natural y del petróleo, su mercado presenta cierta estabilidad en comparación con el de las naftas y el gasoil, particularmente en sistemas de abastecimiento regionales o redes de menor escala.
A nivel mundial, el GLP se consolidó como uno de los combustibles alternativos más utilizados para movilidad. Se estima que más de 27 millones de vehículos de todo el planeta funcionan con este sistema y que existen decenas de miles de Estaciones de Servicio que lo comercializan, especialmente en Europa y Asia, donde forma parte de las estrategias de diversificación energética del transporte.

En Argentina, el desarrollo del GLP automotor se concentra principalmente en provincias donde el gas natural comprimido no tiene una presencia significativa. En ese esquema, el combustible encontró un espacio de crecimiento en el norte y el oeste del país, con experiencias que incluyen Estaciones de Servicio específicas y talleres de conversión de vehículos.
Provincias como Corrientes, Misiones y Chaco aparecen entre los casos donde el sistema logró mayor desarrollo. En el nordeste, incluso se impulsaron proyectos para conformar corredores de abastecimiento que faciliten la circulación de vehículos propulsados por GLPA entre distintas localidades.
En varios países europeos como Italia, Alemania o España, grandes petroleras incorporaron surtidores de GLPA en sus redes tradicionales, lo que consolidó un mercado que hoy convive con otras alternativas energéticas para el transporte.
DEJANOS TU COMENTARIO!