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Una solución basada en QR permite cobrar y habilitar equipos de manera digital, registrar cada operación y consultar remotamente la actividad desde una plataforma en la nube. ¿Cómo incorporarlo?
El cospel podía abrir una puerta, habilitar una ducha o poner en marcha un calibrador, pero nunca podía contar qué ocurrió después. ¿Cuántas veces se utilizó? ¿Quién volvió? ¿Qué ingreso dejó? Ese movimiento, durante años invisible para el estacionero, ahora puede quedar registrado a partir de un código QR.
Pump Control SRL desarrolló QR Box, una solución que incorpora pagos digitales y seguimiento remoto en calibradores de neumáticos, puertas y duchas. Una vez validada la operación, el dispositivo habilita la prestación y envía la información a un portal alojado en la nube.
De esta manera, aquello que antes dependía de monedas, cospeles, llaves o controles manuales pasa a formar parte de un circuito administrado digitalmente. El operador puede cobrar por el servicio, consultar sus movimientos y controlar su utilización sin necesidad de encontrarse físicamente en el establecimiento.
“Desarrollamos el código QR, que llamamos QR Box, en principio para nuestro calibrador de neumáticos, pero la idea es que el mismo código QR pueda interactuar con varias prestaciones”, explicó en diálogo con Surtidores Leticia Iljutko, responsable del Área de Ventas Nacional de Pump Control SRL.

El lanzamiento busca trasladar hacia otros sectores de la Estación de Servicio una modalidad que los clientes ya incorporaron al momento de pagar combustible. El rubro ocupa el cuarto lugar en utilización de QR en la Argentina, con el ocho por ciento de las operaciones realizadas mediante este sistema.
Sin embargo, la novedad no reside únicamente en reemplazar el efectivo por el teléfono celular. QR Box conecta el cobro con el funcionamiento del equipo y conserva un registro de cada transacción, dos funciones que un código utilizado solamente para recibir transferencias no puede resolver por sí solo.
¿Un mismo dispositivo controla toda la Estación de Servicio? No. Cada calibrador, puerta o ducha debe contar con su propia unidad, aunque todas las operaciones pueden concentrarse posteriormente dentro de un único portal.
“Siempre es un QR por equipo a controlar”, puntualizó Iljutko. Así, una Estación de Servicio que quiera administrar distintas prestaciones deberá instalar un QR Box en cada una, lo que permite identificarlas por separado y conocer cuál originó cada movimiento.
Todos los dispositivos se vinculan con el Head Office de la empresa. Allí quedan registradas las transacciones y el operador puede realizar un seguimiento remoto de la actividad de cada equipo, centralizando la información generada durante la jornada.
La plataforma no constituye un desarrollo aislado dentro de la compañía. Pump Control SRL ya utilizaba su Head Office para reunir datos vinculados con despachos, ventas, pagos y existencias de combustibles, según había informado Surtidores. Ahora, esa lógica de supervisión se extiende hacia opciones que habitualmente quedaban fuera del tablero de gestión.
En el caso del calibrador de neumáticos, el cliente escanea el código, realiza el pago y obtiene la habilitación del equipo. La operación queda asentada en la nube, lo que evita depender de la recaudación de monedas y permite conocer cuántas veces fue utilizado el servicio.
Para las puertas, el sistema permite vincular el pago con la apertura y conservar un historial de los accesos habilitados. De esta forma, la Estación de Servicio puede ordenar el ingreso a determinados espacios sin entregar una llave, una ficha o un cospel en cada oportunidad.
En las duchas, por su parte, QR Box responde a los establecimientos que cobran esa prestación y necesitan controlar el uso del agua. Cada pago habilita el servicio y deja una constancia digital, permitiendo contabilizar las operaciones sin que el personal deba intervenir permanentemente.
Para implementar el sistema, el operador necesita disponer de una cuenta de Mercado Pago, cuyos datos se utilizan para configurar el Head Office. No obstante, Iljutko aclaró que el código es interoperable y admite pagos desde las billeteras virtuales habilitadas bajo las disposiciones del Banco Central de la República Argentina.
Esto significa que el cliente no está obligado a contar con dinero disponible. Puede seleccionar los medios ofrecidos por la aplicación o escanear el código desde otra billetera compatible, mientras la Estación recibe y registra la operación.
La diferencia aparece al momento de reconocer a quienes vuelven. Cuando el pago se realiza desde MP, el sistema puede asociar las transacciones con el usuario y contabilizar cuántas veces utilizó ese servicio.

Esa información permite programar beneficios por recurrencia. “Se puede configurar que, si tenés cinco cargas de neumático, la sexta sea gratis”, ejemplificó la responsable comercial. Al alcanzarse la cantidad establecida, la plataforma reconoce al cliente y aplica automáticamente la condición definida por el operador.
La fidelización queda limitada a las operaciones efectuadas mediante esta billetera virtual, debido a que los pagos provenientes de otras no aportan la información necesaria para identificar la reiteración. Esas aplicaciones pueden utilizarse para abonar, pero sus movimientos no ingresan en el conteo del beneficio.
Más de una década separa al monedero incorporado en un calibrador de la posibilidad de administrarlo desde la nube. En ese tiempo, el pago saltó de la moneda al teléfono y ahora también comienza a pasar de la caja al dato. Para el estacionero, el cambio más profundo no está en el código que ve el cliente, sino en la información que queda después de cada uso.
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