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La subsidiaria Operadora de Estaciones S.A. (OPESSA), pasó a manos del estado junto con otros activos de la petrolera. Por ser un punto estratégico frente a la consideración pública, a partir de ahora será controlada por los interventores de manera directa. El objetivo será abastecer sin restricciones a los surtidores para demostrar que la falta de combustibles era una estrategia comercial de Repsol
Uno de los puntos esenciales para determinar el ingreso del gobierno en YPF fue revertir la continúa escasez de naftas y gasoil. Los faltantes vienen ya desde hace varios años y lejos de resolverse, la situación en los surtidores fue empeorando hasta provocar que el malestar de los automovilistas marque el pulso del descontento popular.
El abastecimiento de combustibles es un tema tan álgido que a partir de ahora la red de estaciones de servicio de la petrolera OPESSA, una sociedad anónima fiscalizada por YPF S.A. cuyo objetivo es operar las bocas de expendio propias, será controlada por los interventores de manera directa.
OPESSA comenzó con la operación y administración de 10 estaciones en octubre de 1994, mientras que en la actualidad cuenta con cerca de un centenar de negocios distribuidos en todo el territorio nacional, que ha desarrollado un portfolio de productos propios, nutriéndose de las necesidades del mercado y desarrollando respuestas acordes.
Su gestión permitió crear una red modelo, con Calidad Certificada ISO 9001 de productos y servicios, utilizando tecnología de última generación y profesionalizando sus recursos humanos. Sin embargo nunca fue vista con buenos ojos por los estacioneros abanderados, que cuestionaban permanentemente los privilegios que le brindaba la compañía relegando a los negocios independientes a un segundo plano.
De Vido y Kicillof hoy al mando de la petrolera- advirtieron que para garantizar el normal funcionamiento de YPF se analizará la política de segmentación del mercado y la discriminación de precios llevada adelante por la anterior conducción, con especial interés en investigar los factores que provocaron el desabastecimiento de combustibles, tanto para el uso particular como empresarial.
Apuntan específicamente a rediseñar la estrategia comercial de la compañía para demostrar que los faltantes eran una maniobra de Repsol. “La política será que no nos digan que sólo hay premium y no súper en las estaciones de servicio, aclaró Aníbal Fernández, habitual interlocutor de los actos de gobierno. Si bien consideró que “no habrá cambios mágicos de un día para el otro“, Fernández subrayó que el gobierno “trabajará para llegar al autoabastecimiento lo más rápido posible“.
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