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Ocurrió en la localidad bonaerense de Olmos, cuando un delincuente que tenía un arma blanca redujo al empleado, lo llevó hasta una oficina privada y lo esposó a un compresor. Luego, le aplicó dos puntazos en la pierna derecha
Una madrugada de terror vivió el playero de una estación de carga de GNC de la localidad bonaerense de Olmos, cuando un delincuente que tenía un arma blanca lo redujo en la playa de expendio de combustibles, lo llevó hasta una oficina privada y lo esposó a un compresor. Luego, le aplicó dos puntazos en la pierna derecha para conseguir la llave de seguridad de la habitación, donde estaba la caja fuerte.
Finalmente, tras alzarse con una suma de dinero que no trascendió, el asaltante escapó del lugar, según denunció la víctima. Sin embargo, el episodio motivó algunas dudas entre los investigadores policiales debido a las presuntas contradicciones que se habrían dado entre los testimonios recogidos por el hecho, por lo que ahora se intentan esclarecer sus circunstancias.
Según detalla el diario local El Día, todo ocurrió en la estación “INI GNC“, ubicada en 44 y
Luego de proferirle amenazas, el ladrón obligó a su víctima a caminar hasta una oficina. Una vez allí, el agresor lo esposó a un compresor y, comenzó a pedirle la llave de la dependencia, donde se encontraba la caja de seguridad.
Al parecer, en un primer momento el playero se habría resistido a darle al ladrón lo que pedía. Pero el delincuente insistió, y, para amedrentar al joven, le aplicó dos puntazos superficiales en el muslo de la pierna derecha, informaron fuentes policiales.
En vista de la desesperada situación en la que se encontraba, la víctima terminó por decirle al atacante la clave de seguridad de la caja fuerte. Sin perder tiempo, el ladrón fue al sector donde estaba la caja y, sustrajo una suma de dinero que no se dio a conocer.
Fuentes del caso sostuvieron que luego el sujeto regresó adonde estaba esposado el playero, le quitó la billetera que contenía unos 180 pesos y luego se fue del lugar, dejándolo encerrado. Presuntamente, al darse a la fuga, el sujeto cortó la luz.
Cuando minutos después un patrullero de la comisaría 14ª pasó por el lugar, tras concurrir a una denuncia en 171 y
Los efectivos se bajaron para ver qué ocurría y, de inmediato, escucharon gritos que provenían de una de las oficinas. Al ingresar a la misma, encontraron al playero que seguía esposado al compresor y lo rescataron.
Fuentes policiales indicaron que, en esta oportunidad, la investigación se inició de oficio, dado que, al cierre de esta edición, los encargados del comercio no habían radicado aún la denuncia correspondiente en la comisaría 14ª.
“Desde hace un tiempo viene complicada la situación, ya robaron un montón de veces acá. Al otro empleado del turno noche hace dos meses, le robaron y le pegaban mientras estaba tirado en el piso“, se lamentó otro de los playeros en diálogo con el medio.
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