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Los cambios en los hábitos de consumo marcan un nuevo rumbo para el sector. Según Nicolás Gadano, Mauricio Roitman, Nicolás Taiariol e Ignacio Ricoomi, el desafío radica en desarrollar un enfoque más amplio, donde la venta de energía se complemente con experiencias diferenciales.
Las Estaciones de Servicio atraviesan un proceso de transformación que impacta de lleno en las decisiones de inversión. La evolución de los combustibles, sumada a cambios en los hábitos de consumo, impulsa un modelo más amplio, donde la oferta energética convive con nuevas experiencias para el cliente.
En este marco, economistas y especialistas relevados por Surtidores coinciden en que el negocio se encamina hacia una mayor complejidad operativa, con ingresos cada vez más diversificados. El análisis sectorial advierte que el surtidor pierde centralidad relativa frente al crecimiento del retail, la incorporación de nuevas energías y la necesidad de mejorar la experiencia del usuario como factor de fidelización.

Al respecto, el economista Nicolás Gadano destacó que la competitividad del sector está cada vez más asociada a la diversidad de la oferta. “Las estaciones que logran captar mayor demanda son aquellas que integran distintos servicios y alternativas energéticas”, señaló a este medio.
En esa línea, consideró que el esquema tenderá a una convivencia de múltiples opciones. “Combustibles tradicionales, biocombustibles, gas y, en una etapa posterior, electricidad. La amplitud de la propuesta incide directamente en la elección del usuario”, explicó.
A su turno, Mauricio Roitman, presidente de la Comercializadora Energeia y extitular del ENARGAS, planteó que el rumbo del sector apunta a consolidar estaciones como “hubs de movilidad multi-energética”. Según indicó, el gas natural -especialmente para transporte pesado- representa una oportunidad concreta en el corto plazo, mientras que la incorporación de cargadores eléctricos será progresiva.
“El negocio evoluciona hacia un centro integral de servicios, donde la energía es uno de los componentes, pero no el único”, afirmó.
Roitman subrayó que los márgenes del combustible son acotados y que el retail adquiere mayor relevancia. “La gastronomía, los servicios y la experiencia del cliente pasan a tener un rol central en la rentabilidad”, precisó.
Asimismo, remarcó el impacto del tiempo de permanencia en estaciones con infraestructura de carga eléctrica, lo que abre nuevas posibilidades de consumo dentro del predio.
En paralelo, mencionó la importancia de avanzar en eficiencia energética y digitalización. La incorporación de generación solar, sistemas de gestión de energía y herramientas de fidelización contribuyen a optimizar costos y mejorar ingresos.
En este mismo sentido, el consultor y exdirector de la Secretaría de Energía, Nicolás Taiariol, afirmó que el negocio de las estaciones ya dejó de ser exclusivamente el despacho de combustible para convertirse en un sistema integral de movilidad y servicios.
“El eje pasa de ‘cargar’ a ‘permanecer’. La electromovilidad introduce un cambio relevante: el usuario permanece más tiempo en la estación, lo que abre oportunidades para el consumo en tiendas y servicios”, explicó.
Taiarol destacó que el menor consumo de los vehículos modernos también reduce la frecuencia de visitas, lo que obliga a generar nuevas fuentes de ingresos. “El margen del combustible es bajo y está muy condicionado. En cambio, el retail adquiere una centralidad creciente”, indicó.
En ese marco, recomendó fortalecer las tiendas de conveniencia con propuestas de mayor calidad, sumar espacios de trabajo, servicios logísticos de última milla y diversificar la oferta comercial.
Además, subrayó la necesidad de invertir en infraestructura energética. “No se trata solo de instalar cargadores, sino de gestionar la energía. Los sistemas de almacenamiento y la generación solar permiten optimizar costos”, señaló.
También remarcó la importancia de adaptar instalaciones para biocombustibles de mayor corte y potenciar el gas natural como alternativa para el transporte, sin descartar a futuro el desarrollo del hidrógeno.
Por último, puso el foco en la digitalización. “Los sistemas de pago, fidelización y mantenimiento predictivo son herramientas clave para mejorar la eficiencia y la experiencia del cliente”, sostuvo.
Por su parte, Ignacio Riccomi, CEO de WICO, señaló que el negocio principal de las petroleras continúa centrado en la comercialización de combustibles. “Son empresas que buscan maximizar los canales de venta, por lo tanto cualquier desarrollo que impulse el despacho sigue siendo relevante”, afirmó.
En relación a la transición energética, consideró que en el país tendrá un ritmo más lento. “La alternativa más inmediata es incrementar el uso de biocombustibles. Es una solución disponible, con impacto directo y sin necesidad de grandes cambios estructurales”, expresó. En ese sentido, recordó que ante recientes subas internacionales, el aumento en los cortes fue una respuesta concreta.

Riccomi también advirtió que la electromovilidad aún presenta limitaciones. “La infraestructura es insuficiente y la adopción todavía es incipiente. Se trata de un proceso que requiere tiempo y desarrollo a escala”, indicó.
Desde la óptica operativa, recomendó fortalecer la capacidad de almacenamiento para acompañar la evolución de los combustibles líquidos y, al mismo tiempo, ampliar la infraestructura comercial. “El ingreso no debe depender exclusivamente del surtidor. La incorporación de locales y servicios complementarios mejora la ecuación económica”, sostuvo.
En conjunto, los especialistas coinciden en que la rentabilidad futura de las Estaciones de Servicio dependerá de su capacidad para integrar múltiples energías, ampliar la oferta de servicios y optimizar la operación. “El negocio se orienta hacia un esquema más diversificado, donde el combustible mantiene su relevancia, pero comparte protagonismo con el retail, la tecnología y la experiencia del usuario como factores centrales de crecimiento”, sentenciaron.
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