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En línea con un plan estratégico a 2035, la empresa apuesta a transformar las Estaciones de Servicio mediante inversiones en tecnología, automatización y una nueva unidad de mobiliario, con la tienda como principal motor de diferenciación y rentabilidad.
Grana, empresa líder en la implementación de proyectos en ingeniería e imagen corporativa, concretó inversiones industriales clave —incorporación de maquinaria de última generación, puesta en marcha de una segunda planta y equipamiento europeo preparado para estándares de Industria 4.0— que, combinadas, permitieron aumentar la capacidad de producción en un 30 por ciento y dar un salto cuantitativo en consistencia, terminación y confiabilidad de entrega.
“Competir en este mercado ya no es solo producir bien: es producir con previsibilidad, con procesos más controlados y resultados repetibles en escalas internacionales”, señala Marcelo Borrelli, Gerente General de la compañía.
Un punto central de esta etapa es el fortalecimiento de nuevos sistemas de información que se integran con la tecnología y el rendimiento de las nuevas máquinas y equipos (ERP, IOT). El objetivo es claro: lograr una operación más autónoma, medible y gobernable, con mejores datos para decidir, anticipar desvíos y sostener estándares homogéneos.
En esa misma línea, la empresa inició un proceso de digitalización para monitorear y operar sus operaciones con mayor autonomía, con la meta de capturar una eficiencia adicional del 10 por ciento en el funcionamiento global y, al mismo tiempo, elevar los estándares de servicio hacia los clientes: mejor planificación, mayor trazabilidad interna y más disciplina de ejecución.
Este crecimiento también se apalanca en alianzas y exigencias construidas con compañías de escala global. En ese camino, la empresa consolidó su relacionamiento con actores internacionales como Shell plc, Volkswagen AG y Scania AB, además de jugadores relevantes del downstream local y regional como YPF, PAE y Raízen, donde los niveles de exigencia en calidad, seguridad, cumplimiento y consistencia impulsan la profesionalización continua.

DE PROVEEDOR ESPECIALIZADO A INTEGRADOR DE SOLUCIONES
En paralelo a la modernización industrial, Grana trabajó en el diseño de una hoja de ruta de largo plazo. A partir del vínculo y el aprendizaje con escuelas de negocios como IAE Business School de Argentina, IMD Business School de Suiza y IESE Business School de España, la organización estructuró un enfoque “ambidiestro”: sostener la excelencia del negocio core mientras impulsa nuevas capacidades para el futuro, siempre con la premisa de adaptarse ágilmente a las estrategias y necesidades dinámicas de los clientes.
Ese marco derivó en un plan estratégico a 2035 con una ambición precisa: evolucionar hacia una integradora de soluciones para el mundo del retail en estaciones (desde la ingeniería e imagen corporativa hasta categorías complementarias que potencien la experiencia del consumidor y la performance del punto de venta).
Como parte de ese plan, la empresa proyecta invertir US$ 6 millones en tecnología e infraestructura en los próximos cinco años, orientados a automatización, digitalización, expansión de capacidades industriales y nuevas propuestas de valor.
NUEVA UNIDAD DE NEGOCIOS: MOBILIARIO CORPORATIVO PARA TIENDAS DE CONVENIENCIA
Un hito relevante de esta expansión fue el lanzamiento —en enero de 2025— de la nueva unidad de mobiliario corporativo para tiendas de conveniencia, un paso que permite abordar el punto de venta con una mirada más completa: no solo la marca hacia afuera, sino también el diseño y equipamiento que impacta en la experiencia dentro de la tienda.
Este movimiento acompaña una tendencia creciente en el sector: la tienda como motor de rentabilidad y diferenciación, y un espacio donde el diseño, el layout y el mobiliario influyen directamente en la conversión y el ticket promedio.

EXPORTACIÓN Y CONSOLIDACIÓN REGIONAL
La estrategia también se apoya en una apuesta fuerte a exportación. En 2025, Grana registró su récord histórico de ventas fuera del país, con la apertura de nuevos mercados como México, Surinam y Belice, consolidando su posicionamiento como uno de los jugadores con mayor proyección regional.
Con más capacidad instalada, procesos cada vez más medibles y una estrategia de largo plazo, el objetivo declarado es claro: ganar share dentro y fuera de Argentina y sostener la competitividad en un mercado que exige consistencia, innovación y velocidad.
En términos prácticos, la compañía apunta a que esa transformación se traduzca en lo que más valora el cliente: cumplimiento, calidad estable y mejor nivel de servicio.
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