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El lanzamiento previsto para octubre combinará voz, imagen y pantalla táctil. Los primeros pilotos permitirán configurar respuestas sobre productos, promociones y servicios, con funciones que dependerán de las conexiones disponibles en cada negocio.
¿Qué incluye este combo? ¿Cómo uso mi beneficio? ¿Dónde retiro el pedido? En una tienda de conveniencia, esas preguntas acompañan las compras y demandan tiempo del personal, incluso cuando el cliente utiliza una terminal de autoservicio. La posibilidad de resolverlas mediante una conversación es el punto de partida de “Avatar”, el desarrollo que Symtron lanzará al mercado durante octubre.
La propuesta incorpora inteligencia artificial conversacional, voz e imagen para convertir el kiosco en un punto de atención interactivo. Sus primeras aplicaciones estarán orientadas a pilotos y proyectos de implementación en Estaciones de Servicio, donde cada operador podrá configurarlo con información sobre sus productos, promociones, servicios y procedimientos.

“A diferencia de una pantalla que muestra siempre la misma información, Avatar puede recibir preguntas formuladas en lenguaje natural y responder de acuerdo con la información definida por cada estación, tienda o marca”, explica Gabriel Troncoso, fundador y CSO de la firma a Surtidores.
Para el estacionero, el desarrollo abre la posibilidad de incorporar asistencia durante el recorrido de compra. Un cliente podría consultar qué incluye una oferta, pedir orientación para encontrar una categoría o solicitar instrucciones para utilizar un beneficio de fidelización. La conversación podrá comenzar por voz y complementarse con la pantalla táctil, desde la cual será posible visualizar opciones y avanzar hacia una compra o una derivación al personal.
El alcance dependerá de la configuración y de las conexiones disponibles en cada instalación. La consulta de precios, existencias o estado de un pedido requerirá vincular Avatar con los sistemas correspondientes. Por lo tanto, esas funciones deberán definirse para cada proyecto según las reglas del negocio y los objetivos del operador.
Troncoso precisa que puede configurarse con el tono y la identidad de cada marca, incorporando información propia del negocio y reglas claras sobre qué puede responder, cuándo debe pedir confirmación y en qué casos debe derivar la atención a una persona.
Para una estación independiente, la propuesta apunta a sumar un punto de atención adaptable a su operación. En una red corporativa, podrá utilizarse para unificar contenidos, promociones y pautas de servicio, conservando ajustes para cada ubicación.
PUERTAS QUE SE ABREN A UNA NUEVA EXPERIENCIA
Entre las aplicaciones previstas aparecen la orientación de compras, la explicación de servicios y la sugerencia de productos complementarios. Avatar también podrá funcionar como apoyo para quienes necesitan instrucciones, como canal de comunicación de campañas y como interfaz conversacional para iniciar operaciones de autoservicio. Estas posibilidades se definirán durante cada implementación.
El desarrollo se incorpora a una plataforma que puede sumar módulos de toma y pago de pedidos, fidelización, retiro y venta de servicios adicionales. En la tienda, el circuito contempla que el usuario consulte el menú, seleccione productos, aproveche promociones, elija cómo pagar y reciba indicaciones para retirar su compra.
Para sostener ese recorrido, la terminal debe conectarse con el punto de venta, la facturación, el stock y los medios de pago, además de los programas de fidelización cuando corresponda. Esa integración permitirá coordinar la información presentada al cliente con la operación del establecimiento.
La organización del personal también forma parte de la implementación. Según plantea Troncoso, el autoservicio puede ayudar a distribuir la atención durante los horarios de mayor demanda, de modo que los trabajadores dediquen más tiempo a preparar pedidos, asistir a quienes lo requieren y controlar el salón.

La plataforma contempla, además, funciones vinculadas con la playa, como el autodespacho o la autorización de carga. Su incorporación estará sujeta al nivel de automatización y a las condiciones técnicas y regulatorias de cada instalación.
Ante esas alternativas, el fundador de Symtron propone comenzar por una necesidad identificable, como reducir filas, agilizar pedidos o ampliar la capacidad de atención. “A partir de ese diagnóstico, cada estación puede definir un primer caso de uso, medir sus resultados y sumar nuevas funciones progresivamente”, sostiene.
Los primeros proyectos de Avatar deberán precisar qué consultas resolverá el asistente, qué información necesitará para responderlas y en qué situaciones intervendrá el personal. Esas definiciones permitirán evaluar su utilidad en la operación cotidiana antes de extenderlo a nuevas tareas.
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