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El hecho ocurrió el viernes a la madrugada, en Santiago del Estero. La Cámara de expendedores solicita mayor presencia policial por la noche.
“A la 1.30 de la mañana, se acercan dos personas en una moto. Después de cargar combustible, en lugar de pagar, sacan un machete que tenía una hoja de entre 40 a 60 centímetros y directamente lo atacan al playero, que estaba realizando la operación”.
Con esas palabras, Pablo Lo Bruno, dueño de la Estación de Servicio que sufrió el violento robo el viernes pasado, narra cómo fueron los hechos a surtidores.com.ar.
Según el empresario, su expendedora, ubicada en la Provincia de Santiago del Estero, ya fue asaltada pero es la primera vez que sufre un incidente de semejante brutalidad.
Al momento del siniestro, los delincuentes golpearon al trabajador con el arma blanca y éste se defendió, cubriéndose con los brazos.
Según Lo Bruno, el machete no debió haber tenido filo ya que el ataque sólo le causo contusiones, de lo contrario el daño hubiese sido de extrema gravedad. Además, los golpes asestados fueron amortiguados por la campera robusta que el operario vestía para cubrirse del frío.
Ante los gritos desesperados del operario, los delincuentes se dieron a la fuga. “No llegaron ni siquiera a robarle la recaudación del día”, cuenta el empresario, al tiempo que alarma: “Es preocupante la violencia con la que actuaron”.
“No queda otra que los patrulleros ronden en todo momento. Nosotros somos un servicio a la comunidad, que tiene que tener sus puertas abiertas y necesitamos poder trabajar en paz”, cierra Lo Bruno.
Por su parte, Pedro Llorvandi, Presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de Santiago del Estero, adelanta que desde la entidad solicitarán mayor presencia policial por las noches.
En diálogo con este medio, el dirigente cuenta que Santiago del Estero se encuentra en la Fase 5 de cuarentena, donde la circulación de gente está permitida desde las 8 hasta las 22 horas. Luego, sólo quedan las personas que cumplen actividades esenciales.
“A partir de las 22 horas no queda nadie y como las Estaciones de Servicio somos esenciales pasamos a ser un blanco perfecto para los delincuentes”, advierte Llorvandi.
“Ya hemos comunicado la situación a las autoridades provinciales. La violencia de este robo tiene que ver con un hecho aislado, pero no queremos que se vuelva a repetir una cosa así”, cierra el titular de la Cámara de Estaciones de Servicio de Santiago del Estero.
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