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Consultores técnicos alertan sobre la necesidad de un cambio de perspectiva en el negocio para buscar rentabilidad en nuevas estrategias empresariales.
Tal como lo mencionan los consultores especializados en el mercado de las Estaciones de Servicio, el margen del combustible se mueve entre 8 por ciento y 12 por ciento. Lejos de los surtidores, la tienda de conveniencia se posiciona como el principal generador de rentabilidad, transformándose en el eje económico del modelo.
Sin embargo, capitalizar este potencial no depende únicamente de vender más, sino de cómo se gestiona la operación integral. En este punto, aparece una brecha crítica: muchas estaciones logran buenos niveles de venta, pero no cuentan con el respaldo técnico necesario para sostener esa performance en el tiempo.

“El mayor riesgo de una estación hoy no es vender menos combustible sino tener un control sobre la propia operación”, afirma Juan Cerino, titular de Newen Consultores.
En diálogo con Surtidores, el consultor explica que el foco debe correrse del volumen hacia la gestión eficiente, donde la tienda y el control interno se convierten en variables determinantes para la rentabilidad.
“La tienda es el pulmón financiero del negocio” y por ello, Cerino plantea que están desarrollando protocolos de acción que comparten con sus clientes que buscan iniciar el proceso de actualización y mejora, evitando el drama de la nueva era.
En el segmento de estaciones embanderadas, la utilidad está cada vez más vinculada al cumplimiento de estándares definidos por las petroleras. Estos esquemas, estructurados a través de sistemas de puntuación, determinan beneficios, posicionamiento y desempeño operativo.
“Trabajamos en atacar el score y calificar lo más alto posible para lograr el mejor rendimiento dentro de la bandera”, explica Cerino. A partir de este esquema, la estrategia se centra en implementar programas de mejora continua que permitan a las estaciones optimizar su performance dentro de esos parámetros. De esta manera, el especialista asegura que el operador accede a mejores condiciones comerciales y operativas.
Este enfoque implica trabajar sobre procesos, calidad de servicio, cumplimiento normativo y eficiencia operativa, entendiendo que el score no es solo un requisito, sino una herramienta directa de generación de valor.
Para las estaciones blancas, el escenario presenta desafíos adicionales y desde Newen Consultores identifican una problemática recurrente: operaciones que funcionan comercialmente pero carecen de estructura, lo que limita su desarrollo.
Frente a esto, la propuesta es facilitar la operación del shop, con proveedores y buenos insumos. “No es necesario que sea una franquicia o que esté tercerizado, es la gestión integral del estacionero lo que va a marcar la diferencia”, remarca el consultor.
Asimismo, sostiene que en este caso, sin el respaldo de marca ni programas corporativos, la tienda se convierte en la principal herramienta para fidelizar clientes, generar ventas cruzadas y sostener la competitividad, incluso frente a estaciones con mejores precios de combustible.

NUEVO PERFIL DEL EMPRESARIO: DE OPERADOR A GESTOR MULTIFACÉTICO
El nuevo escenario obliga a redefinir el rol del estacionero. Ya no alcanza con enfocarse en el despacho de combustible: el empresario debe asumir una visión integral, combinando estrategia y diversificación.
Esta última aparece como una palanca clave. Desde lavaderos y cargadores eléctricos hasta propuestas gastronómicas o servicios complementarios, el objetivo es maximizar la rentabilidad por metro cuadrado y construir una propuesta de valor más amplia.
La transformación ya está en marcha, impulsada en muchos casos por nuevas generaciones que incorporan innovación y una mirada más estratégica. El resultado es un modelo de negocio donde la rentabilidad no depende de cuánto se vende, sino de cómo se gestiona cada unidad operativa de la estación.
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