Activar/Desactivar Leer Página
La medida que alteró una de las dos variables fundamentales del negocio llevó a los comercios minoristas a tener que vender más de 350.000 litros mensuales para cerrar el mes sin pérdidas. Afectan también el incremento de los insumos básicos, los sueldos y los servicios. Ecuación desfavorable para los expendedores
Las bocas de expendio redujeron drásticamente el margen de ganancia en apenas 5 meses, a pesar de que ya estaban en niveles bajos, como consecuencia del tope a los precios de los combustibles que determinó el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el 9 de abril, con el supuesto interés de frenar los aumentos en los surtidores.
Si bien esta disposición en realidad terminó por habilitar ajustes en las pizarras, las estaciones de servicio se vieron perjudicadas por el hecho de que sólo se congeló el valor final, no así los costos de los combustibles ni de los insumos básicos de la actividad. Los empresarios que operan en reventa denuncian una reducción en la rentabilidad del 40 por ciento.
Actualmente, según informan desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) el punto de equilibrio se ubica por encima de los 350.000 litros en promedio entre todas las banderas. Sin dudas, aseguran que “cada vez se necesita vender más volumen para satisfacer los gastos operativos”.
No sólo los estacioneros de reventa están padeciendo este nuevo esquema de mercado, los comercios de YPF y los blancos se encuentran en lo más bajo de la pirámide. Los primeros explican en el sector, por trabajar en consignación, lo que significa márgenes acotados y fijos, próximos al 8 por ciento. Los independientes, en tanto, debido a que compran los productos a distribuidores mayoristas a un importe superior, similar al que marcan en el surtidor el resto de las empresas.
Contemplando esta situación, la petrolera estatal intentó colaborar con los operadores de baja venta, aplicando subsidios de 12.000 pesos para los que despachan menos de 200.000 litros mensuales y de 8.000 pesos para los de 300.000. Esta mejora significó un respiro para la red pero no solucionó los problemas económicos estructurales.
DEJANOS TU COMENTARIO!