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Durante el primer cuatrimestre de 2013 las refinerías locales obtuvieron un 2,6 por ciento más de volumen que durante el mismo período del año anterior, al tiempo que las ventas en sus dos variedades lo hicieron a un ritmo claramente superior, del 8,1 por ciento. En lo que respecta al gasoil la relación se mantiene estable
De acuerdo a datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) durante los cinco primeros meses del año la comercialización de vehículos creció un 18,7 por ciento respecto del mismo ciclo de 2012, alcanzando un total de 331.089 unidades. A su vez, la transferencia de autos usados alcanzó un nuevo récord de ventas -733.517 rodados – lo que representa una suba del 3,9 en la variación interanual.
Casi la totalidad de los rodados que salen actualmente de fábrica tienen motores nafteros. Según informaron desde la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) de los 643.912 vehículos que se comercializaron el año pasado, 620.867 utilizan este combustible. Esto se debe a la paridad de precios que presenta con el gasoil y por la posibilidad que tiene esta mecánica de incorporar sistemas de inyección a GNC.
Sin dudas, estos cambios en el mercado potenciaron las ventas de naftas. Un informe del Instituto Argentino de la Energía (IAE) “General Mosconi” revela que durante el primer cuatrimestre de 2013 en comparación con la misma etapa de 2012 la demanda se incrementó tres veces más que la producción. En referencia al gasoil el estudio indica que “mientras la producción se incrementó un 0,4 por ciento, las ventas lo hicieron en un 1,6”.
“Observando lo ocurrido durante el último año móvil se tiene que la producción de naftas creció un 4,8 por ciento y las ventas un 7,4, mientras que con el gasoil, la producción creció un 1,3 y las ventas se redujeron en idéntico porcentaje”, indican las estadísticas del IAE. En conclusión, señalan que “los datos reflejan una profundización de los desequilibrio en el segmento downstream petrolero”.
El desinterés por el diésel en las estaciones de servicio también tiene que ver con las exigentes necesidades que alcanzaron los vehículos de alta gama que se lanzan al mercado, ya que en su mayoría no son amigables con la calidad local. Si bien todas las refinerías avanzan en la optimización de los combustibles y la Secretaría de Energía va actualizando las especificaciones técnicas, por el momento los usuarios prefieren que sean nafteros para después cargar su variedad Ultra.
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