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Las empresas de extracción de crudo aumentan desde hace unos meses el precio interno del barril, lo que genera un incremento de los combustibles al consumidor por parte de las petroleras no integradas. Esta política que seguirá manteniéndose a lo largo del 2010 contrasta con la gran demanda de naftas
Actualmente en el país se genera una disputa entre empresas refinadoras de combustibles, como Esso y Shell y las productoras de crudo, lideradas por Pan American Energy, que desde hace algunos meses suben el valor del barril en el mercado interno. Esto impacta directamente en los costos y en la rentabilidad de las empresas no integradas, lo cual genera una suba del precio final en el surtidor. Las empresas que no explotan crudo deben firmar acuerdos estableciendo el precio interno del barril de crudo con las compañías de extracción transformando los precios al consumidor, especialmente este último año con aumentos sucesivos. Es así que las subas en las pizarras de las estaciones de servicio ascendieron en lo que va de 2010 más de un 25%. Desde poco tiempo atrás la suba en el barril de petróleo en el mercado interno es de 1 dólar por mes, según confiaron a este medio desde una de las petroleras más importantes. Además, hace unas semanas las empresas productoras generaron otro 10% de incremento con extensión hasta diciembre, pasando a valer el barril de crudo pesado 52 dólares, y el liviano, 57. Por lo tanto se viene otra replica en las estaciones de servicio. Los dos sectores, producción y refinación, explican que el incremento del crudo tranquilizó al primer segmento ya que al manejar mejores precios del barril hay más dinero para invertir. Algo similar expresó el CEO de Shell, Juan José Aranguren, el cual dejó en claro que no es un capricho subir los precios de los combustibles sino que es necesario para la estabilidad del mercado. Durante mucho tiempo se mantuvieron las tarifas bajas. Eso puede ser una estrategia de coyuntura para el corto plazo, pero si se mantiene durante mucho tiempo tiene un efecto negativo. Creo que ahora, en el caso del petróleo, el gobierno se dio cuenta de que se necesita una mayor flexibilización en materia de precios que obviamente al público puede no gustarle. Pero es necesario para que se reinvierta y se pueda seguir abasteciendo al mercado interno, dijo el número uno de Shell. En contacto con surtidores.com.ar, la americana Esso afirmó que el aumento en el barril tiene un impacto directo en la estructura de costos y en la rentabilidad, sin embargo se mantienen alejados de la creación de los precios por tener una participación pequeña en el mercado, reduciéndose a monitorear lo que disponga la oferta y demanda.
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