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Así estiman las cámaras empresarias del rubro. ¿Cómo se proyecta 2016? Hay buenas expectativas, por el nivel de ahorro que genera el gas frente a los combustibles líquidos. Por el momento, continúa planchado el proyecto para avanzar en la transformación del transporte pesado.
Luego de la devaluación del 40 por ciento que aplicó el Gobierno entrante, el costo de los sistemas de inyección de quinta generación aumentaron entre 5 y 7 por ciento, por el componente de insumos importados. En los de tercera generación, en cambio, por el momento no se registraron actualizaciones.
“Las perspectivas para 2016 son positivas, porque vamos a un lugar donde el GNC termina siendo una posibilidad de ahorro. Y además tecnológicamente están los problemas solucionados para los vehículos. La gente no coloca un equipo de gas porque quiere divertirse, sino porque realmente le produce beneficio económico, que va directamente al bolsillo y le permite la adquisición de bienes o consumir en servicios”, analiza Hugo Lamy, presidente de la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas (CAPEC).
Y agrega: “No veo por qué esto se tendría que modificar, independientemente cuando se habla de la quita de subsidios, ya que la nafta también tendría que ser más cara y la proporcionalidad con el GNC se va a sostener”. En este escenario, reconoce ser “optimista”.
Además, el dirigente destaca que “las promociones bancarias siguen vigentes y hasta ahora se mantiene el mismo cuadro. Las expectativas que quiere dar el gobierno plantean que vamos a ir hacia niveles de inflación más bajos, con mayor previsibilidad, y posiblemente la tasa de financiamiento con el tiempo tenga que bajar”.
¿Podrá transformarse el transporte pesado a GNC en los próximos años? Por su parte, Lamy no espera una renovación en el corto plazo: “es una materia pendiente, básicamente para el Gobierno, porque hay muchas empresas que han desarrollado tecnologías que funcionan bien en camiones y colectivos, pero hasta ahora, los Gobiernos anteriores nunca han levantado la bandera para ejecutar el transporte pesado”.
Sobre este punto, reconoce que “el gas se está importando e implicaría mayores compras al exterior. Es materia pendiente, no de la industria, que tiene tecnología suficiente para hacer la transformación, sino de una decisión gubernamental”.
Sobre comentarios de Aranguren
Días atrás, el Ministro de Energía y Minería, consideró “un despropósito” que cuando se establecen beneficios para un combustible se lo utilice “para recreación”, en alusión al GNC.
En relación a estas declaraciones, Lamy prefirió ser cauto: “si podría escucharlo directamente por Aranguren podría sacar conclusiones. No he podido verificar que se ha expresado en esa línea. A primera instancia, no es lo que dijo a una semana atrás”.
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