Activar/Desactivar Leer Página
La analista de tendencias e influencer, Gaba Najmanovich, analiza cómo el nuevo escenario económico, los cambios en las prioridades de gasto y el contraste entre digitalización y experiencia humana están modificando el comportamiento de los clientes.
De cara a 2026, el consumo en Argentina estará marcado por un fenómeno estructural: la transformación profunda de la clase media. Así lo plantea Gaba Najmanovich, analista de tendencias y creadora de contenidos, quien acaba de lanzar Laboratorio Exprimido, un espacio orientado a detectar señales tempranas de comportamiento y anticipar los cambios que impactarán en los negocios.
Según su análisis, el principal rasgo del consumidor argentino actual es un presupuesto cada vez más ajustado, que obliga a reorganizar prioridades y a tomar decisiones de compra mucho más racionales.

En diálogo con Surtidores, la especialista explica que la clase media ya no responde a los parámetros de décadas anteriores y enfrenta límites concretos para sostener determinados consumos que antes formaban parte de su identidad.
Este nuevo escenario da lugar a un consumidor que realiza cálculos constantes para poder sostener su nivel de vida. Ajusta gastos entre categorías, prioriza precios y elige con mayor cuidado dónde y cuándo comprar. En ese contexto, las Estaciones de Servicio dejan de ser solo un punto de carga y pasan a competir por valor concreto y visible.
Najmanovich advierte que el cliente va a buscar marcas que funcionen como aliadas en la optimización del presupuesto. En ese sentido, señala que muchos programas de fidelización tradicionales pierden efectividad si no ofrecen un beneficio claro y tangible, y que el descuento directo o la previsibilidad suelen pesar más que la acumulación de puntos sin impacto inmediato.
Para los operadores, esto implica revisar las estrategias comerciales: no solo ofrecer las promociones propias de la petrolera, sino también ayudar al cliente a planificar su consumo, identificar los mejores momentos para cargar combustible y comprender mejor cómo aprovechar los beneficios disponibles.
Aunque en otros rubros se observa una búsqueda de desconexión digital y de experiencias más analógicas, el consumo en Estaciones de Servicio responde a una lógica distinta. Cargar combustible sigue siendo una operación funcional, atravesada por la necesidad de ahorrar tiempo y evitar fricciones.
En este marco, la digitalización cumple un rol central: pagos ágiles, sistemas que funcionen sin fallas y procesos simples. La experiencia ideal es aquella que permite entrar y salir rápidamente, sin complicaciones ni demoras.
Sin embargo, esto no elimina el valor del contacto humano. En este ámbito la especialista en tendencias sostiene que en un entorno cada vez más automatizado, “el rol del playero como punto de contacto y de construcción de marca puede transformarse en un diferencial“, especialmente en un marco donde el consumidor percibe mayor frialdad en muchos otros espacios de consumo.
En ese sentido, Najmanovich subraya la importancia de recuperar la dimensión humana dentro de la experiencia: “Puede haber algo interesante en el contacto con los vendedores, en pensar conectar humanamente”.

¿QUÉ OCURRE CON LAS NUEVAS FORMAS DE MOVILIDAD?
En relación con la movilidad, el análisis muestra una diferencia clara entre tecnologías. Los vehículos híbridos aparecen como la opción con mayor potencial de volumen, favorecidos por el bajo consumo y por una mejor adaptación al territorio argentino donde las distancias son largas en muchas rutas donde no hay suficientes puntos de carga para vehículos 100 por ciento eléctricos.
Sin embargo, aclaró que esta nueva forma de movilidad continuará concentrada en los segmentos de mayor poder adquisitivo y condicionados por la falta de infraestructura para viajes de media y larga distancia.
DEJANOS TU COMENTARIO!