Activar/Desactivar Leer Página
Representantes de las petroleras salieron a fiscalizar la calidad de los combustibles y encontraron en el fondo apenas un litro de agua sobre un tanque que contiene 20.000. A partir de esta experiencia los operadores proponen realizar los controles en base al líquido que sale desde el surtidor. Cruce con los inspectores
Las bocas de expendio de Formosa recibieron en los últimos meses especialistas de la petrolera YPF encargados de verificar la pureza de las naftas y gasoil que se comercializan en la zona. Sólo en un local detectaron irregularidades, aunque mínimas, dadas las características del negocio.
Un empresario de la región cuenta que a media mañana un experto de la empresa comenzó a revisar el estado de los tanques. Luego de realizar las tareas, informó que sobre el fondo descansaba un escaso volumen de agua esparcido que en total sumaba un litro. Frente a esta falla en el sistema el representante del proveedor procedió a clausurar el comercio, sentando un precedente contra el operador.
En ese momento, el dueño del local y otros empresarios de Formosa que se acercaron para colaborar frente el caso, solicitaron al inspector que evite la suspensión del establecimiento, ante el compromiso de realizar todas las tareas de manera inmediata a los fines de garantizar la calidad de los combustibles conforme a las especificaciones técnicas que establece la Secretaría de Energía. De hecho, cuentan que al rato se pudo extraer el agua del tanque en cuestión.
“Somos del mismo equipo, permita que saquemos el agua pero por favor no clausure el local”, pidieron la comprensión del auditor los damnificados, a lo que este respondió: “ustedes son revendedores”. Los expendedores de la zona admiten que se sintieron desilusionados ante tal respuesta, ya que en su mayoría hace varias décadas que trabajan en el negocio con la bandera estatal.
Esta reacción del agente provocó a su vez la respuesta de los estacioneros. “Pagamos por pertenecer a esta bandera”, contestaron en relación al canon por explotación del negocio que cobra el proveedor a los miembros de la red. “Me parece exagerado que clausuren el pico y que junten antecedentes contra la boca de expendio, cuando en Formosa se está instalando un local propio de la compañía”, expresó uno de los empresarios que se acercaron a la boca afectada.
De ahora en adelante los estacioneros piden que se modifique la modalidad de control. “Debería fiscalizarse lo que realmente sale por el pico del surtidor y no por los tanques”, proponen. Aseguran que antes de llegar el combustible al vehículo hay sistemas de seguridad y de calidad que impiden la carga del producto que contenga otras sustancias.
DEJANOS TU COMENTARIO!