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Si se analiza la relación kirchnerista con distintas petroleras desde 2003, cuando asumió Néstor, hasta estos días de la gestión de su esposa Cristina Fernández, son más los roces y pases de factura que se encuentran que tratos amistosos. Petrobrás, Shell y hasta las estaciones de servicio independientes suman espinas en el ojo por conflictos con las autoridades
La brasilera Petrobrás mantiene desde hace tiempo una lucha de intereses con el gobierno nacional. ¿Cuándo se encendió la mecha? El gobierno puso en el freezer el deseo de Petrobrás de compra la filial Esso en dos oportunidades, porque pretendía que los activos de Exxon Mobil quedaran en manos nacionales. Sin embargo, los brasileros tuvieron suerte en territorio trasandino al comprar los activos de Esso en Chile sin ninguna complicación.
Encima Petrobrás se topa con la imprevista venta de su refinería de San Lorenzo a manos del empresario Cristóbal López por más de u$s35 millones en lo que parecía ser un plan de desinversión en el país. Sin embargo la brasileña tendría encaminada finalmente la compra de la refinería de Esso en Campana.
Otro ejemplo que a la petrolera no le cayó demasiado bien es la actitud de
La holandesa en el ojo de la tormenta
La relación entre Shell y el Gobierno está complicada desde 2005, cuando el presidente en ese entonces, Néstor Kirchner, llamó a la población a boicotear los productos de la petrolera por haber aumentado los precios de sus combustibles. A Shell, los argentinos no le tienen que comprar. No le compremos ni una lata de aceite, había expresado el ex mandatario. A esto se le sumó el bloqueo a 33 estaciones de la empresa por parte de simpatizantes del gobierno.
Algunos expertos señalan que la antipatía de Kirchner no debido al aumento de precios sino una consecuencia de la decisión de Shell de no retirarse de Argentina cuando la venezolana PdVSA estaba lista para comprar los activos de la petrolera en el país y abrir 600 estaciones en asociación con la estatal Enarsa.
La situación empeoró dos años más tarde, tras que la petrolera acusara que el gobierno argentino le frenó una millonaria exportación de combustibles, cerca de
“En 2006, tuvimos 256 inspecciones contra 30 hechas a toda la competencia y 23 multas contra cero, expresó en agosto de 2007 el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, haciendo alusión a una supuesta persecución del gobierno. El dato: en los últimos años Shell percibió 83 multas por unos u$s 25 millones, por presunto desabastecimiento de combustible.
Para la frutilla del postre, desde
David contra Goliat
Desde hace unos años y más aún en los últimos meses, las estaciones independientes vienen en caída libre ya que no pueden competir frente a las grandes petroleras en la comercialización del combustible. El desabastecimiento y el aumento de los precios son la principal causa. Sin embargo el presidente de
La experiencia de los expendedores independientes con los K no podría ser peor, disparó y agregó que se requiere una legislación que ponga al resguardo los intereses de la gente y de los estacioneros.
Para finalizar, García en contacto con surtidores.com.ar declaró: Necesitamos orden en el mercado por parte del gobierno. Los precios se tienen que surgir de la competencia entre las estaciones. No queremos que nos aniquilen como corderos.
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