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El avance de tributos municipales sobre las naftas vuelve a encender luces rojas en el sector, que advierte sobre su impacto en los precios finales. Vencido el plazo de la Ordenanza en Neuquén, buscan evitar que sea renovada.
Con el barril de petróleo presionando los valores en surtidor y trasladándose de manera directa al bolsillo de los consumidores, la continuidad de la tasa vial en distintos puntos del país empieza a ser vista por los expendedores como un factor que profundiza el problema.
En ese contexto, la Cámara de Expendedores de Combustibles de Río Negro y Neuquén encabeza gestiones intensivas para evitar la renovación de la ordenanza que habilita este tributo en la capital neuquina. El caso adquiere relevancia nacional ya que en esa localidad, la tasa alcanza el 4,5 por ciento del precio neto por litro, uno de los niveles más altos del país y con impacto directo en el valor final.

El presidente de la entidad, Carlos Pinto, confirmó a Surtidores que el sector intensificó contactos con funcionarios y concejales luego de no obtener avances tras una reunión con el intendente Mariano Gaido.
Según pudo saber este medio, ante la falta de definiciones concretas del Ejecutivo Municipal, la estrategia de la cámara comenzó a pivotear con más fuerza hacia el ámbito legislativo. En los últimos días, los directivos profundizaron reuniones presenciales y contactos telefónicos con concejales y concejalas de distintos bloques, con el objetivo de instalar el tema en la agenda y sumar presión política para frenar la renovación de la ordenanza.
Desde la entidad interpretan que la ausencia de respuestas favorables por parte de la intendencia abre una nueva etapa en la negociación, donde el rol del Concejo Deliberante será determinante. En ese marco, no descartan intensificar las gestiones en las próximas horas, en busca de construir consensos que permitan revertir la medida o, al menos, limitar su alcance.
“Estamos hablando de la tasa vial más cara del país en términos porcentuales, aplicada en un momento donde el aumento de los combustibles ya viene golpeando fuerte al consumo”, sostuvo Pinto.

El dirigente agregó que la situación se agrava por la pérdida de beneficios históricos en la región: “Las modificaciones en los esquemas de exención impositiva para la zona patagónica hicieron que hoy ese alivio prácticamente haya desaparecido, y eso se siente directamente en el surtidor”.
Finalmente, advirtió: “El estacionero no tiene margen para absorber estos costos. Todo termina trasladándose al precio, cae el consumo y se deteriora la rentabilidad. Por eso estamos planteando con urgencia que se revea esta medida antes de su renovación”.
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