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La Estación de Servicio incorporó tecnología de IEY. Con exhibidores sobre el mostrador y en sectores de circulación, busca aprovechar el flujo de clientes para aumentar ventas de mayor valor.
La tienda tiene apenas unos segundos para despertar el interés por un producto que el cliente no fue a buscar. En una Puma de Nordelta, ese desafío tomó forma con la incorporación de accesorios para celulares.
La propuesta consiste en vender baterías portátiles y accesorios para autos de IEY®, una marca argentina especializada en carga inalámbrica y soluciones magnéticas MagSafe. El objetivo es elevar el ticket promedio mediante productos de mayor valor que complementen las compras habituales, aprovechando la estructura y el público que ya tiene el establecimiento.

Patricio Galván, Gerente Comercial de la marca, explicó en diálogo con Surtidores que el desarrollo del canal surgió de reuniones con estacioneros de distintas petroleras, donde identificaron una búsqueda compartida: aumentar la rentabilidad por metro cuadrado sin agregar complejidad a la operación.
La implementación en Nordelta permite ver cómo trasladaron esa idea al local. Dos exhibidores de baterías se ubicaron sobre el mostrador, frente a quienes esperan para pagar; y una isla de accesorios para autos en el recorrido del acceso a los baños.
Cada ubicación busca acercar la oferta a un momento de contacto con los usuarios. El exhibidor llama la atención con una pregunta directa: “¿Te quedaste sin batería?”. Además, permite probar cómo funciona el producto con el celular, mediante carga inalámbrica o por cable, según la compatibilidad.
“Nuestro planteo no era sumar otra alternativa dentro de las categorías que ya trabajan, sino incorporar algo complementario que aporte valor”, sostuvo Galván. En este sentido, el surtido inicial se concentra en dos líneas: soportes para celulares con y sin carga y adaptadores para la toma de 12 voltios del vehículo; por otro lado, baterías portátiles con carga inalámbrica magnética, destinadas a quienes necesitan continuar usando el teléfono sin depender de un enchufe.

Los accesorios para autos abarcan alternativas de aproximadamente $20.000 o $30.000, hasta modelos de mayores prestaciones que rondan los $65.000 u $80.000. Pueden ser para instalar en la rejilla de ventilación, tablero y parabrisas, según el producto. La selección busca cubrir distintas necesidades sin exigir que cada estación incorpore todas las variantes.
¿Qué puede dejarle una venta al operador? El ejemplo aportado por la empresa es una batería con un costo de $30.000 más IVA y un precio al público orientativo de $65.000. Esa diferencia no equivale directamente a una ganancia: el cálculo requiere comparar valores sobre la misma base impositiva y considerar los costos correspondientes a cada operación. El atractivo que plantea la marca está en la contribución de cada unidad frente al espacio y la atención que demanda.
La incorporación puede comenzar sin un mínimo de compra y se recomienda probar con una selección acotada antes de ampliar el pedido. El punto de partida sugerido es de dos o tres unidades por producto.
La exhibición tampoco tiene un precio uniforme: puede financiarse de manera conjunta o ser asumida por IEY® cuando considera estratégica una instalación. Cada implementación requiere acordar su alcance.

El seguimiento se realiza con un supervisor que comunica ventas y necesidades de reposición. La información permite reforzar los artículos con salida y evitar nuevas compras de aquellos que permanecen más tiempo en exhibición. Ante una respuesta menor a la esperada, también se revisan la ubicación y la preparación del personal.
La capacitación es el otro requisito para desarrollar esta categoría de negocio. El equipo de vendedores debe reconocer la utilidad de cada accesorio, sus diferencias y la compatibilidad que necesita verificar. La marca ofrece material de consulta basado en preguntas frecuentes, información técnica y códigos QR con videos tutoriales.
Asimismo, los exhibidores incorporan placas gráficas intercambiables para adaptar los mensajes. Ese recurso busca que la presentación resuelva parte de la explicación y deje al vendedor las consultas puntuales.
En cuanto a la reposición, parte desde Buenos Aires, con envíos a todo el país. Para CABA y AMBA, la empresa informa entregas habituales en el día o dentro de las 24 horas. En el interior, los plazos promedio son de dos a cuatro días hábiles, sujetos al destino y al servicio logístico.
Las herramientas para anticipar faltantes están en desarrollo. Actualmente, el contacto directo con cada operación sostiene el seguimiento; el próximo paso es identificar con mayor anticipación cuándo un producto puede quedarse sin stock.
La posventa queda íntegramente a cargo de IEY®, con un año de garantía sobre todos los productos. La cobertura incluye los envíos necesarios para resolver los reclamos, también en estaciones del interior. El operador dispone de un asesor de cuenta como contacto para gestionar el proceso.
Como respaldo, la firma aporta un dato de su operación general: en su último reporte semestral registró entre 15.000 y 16.000 unidades vendidas y menos de 20 cambios. El volumen incluye todos sus canales y no representa un indicador exclusivo del sector.
La expansión contempla redes de Estaciones de Servicio regionales, nacionales y operadores independientes. A mediano plazo, la empresa también trabaja en incorporar protección de pantalla para iPhone y la línea Galaxy S de Samsung. Esa ampliación sigue en desarrollo: el ingreso a las tiendas permanece concentrado en accesorios para autos y baterías portátiles, mientras las primeras experiencias aportan información para definir los próximos pasos.
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