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La crisis provocada por el aumento del consumo residencial puso de manifiesto los contrastes entre estaciones con diferentes modalidades de contratación. Especialistas explican cómo se compone el negocio y qué alternativas existen para mejorar la seguridad de abastecimiento.
Las restricciones aplicadas en los últimos días sobre distintos segmentos de consumo de gas natural volvieron a colocar al GNC en el centro de la escena energética. Con temperaturas extremas que impulsaron niveles récord de demanda residencial, el sistema priorizó el abastecimiento de hogares y servicios esenciales, obligando a cortar el suministro a usuarios considerados interrumpibles, entre ellos parte de la industria y algunas estaciones de carga.
La situación fue reconocida por el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, quien confirmó las restricciones y anticipó que las limitaciones continuarán durante los próximos días debido al incremento de la demanda provocada por el frío, especialmente para quienes operan bajo contratos interrumpibles.

Sin embargo, detrás de la coyuntura existe una realidad menos conocida: la mayoría de las estaciones cuenta con servicio firme. Esto significa que son relativamente pocos los establecimientos que operan bajo una modalidad totalmente interrumpible. En consecuencia, aun durante episodios de elevada exigencia, gran parte de la red mantiene una porción significativa de su abastecimiento asegurado.
Las estadísticas de consumo también ayudan a dimensionar el fenómeno. Durante 2025, la demanda promedio del segmento alcanzó los 5,344 millones de metros cúbicos diarios. Los registros muestran una notable estabilidad a lo largo del año, con valores que oscilaron entre 5,201 millones de metros cúbicos diarios en enero y 5,435 millones en diciembre.
Incluso julio, históricamente considerado el período más sensible para el sistema por el incremento de la demanda residencial, registró un promedio de 5,215 millones de metros cúbicos diarios, apenas un 2,4 por ciento por debajo de la media anual. Ese comportamiento permite inferir que la porción interrumpible del mercado representa una fracción relativamente acotada del total.
No obstante, en jornadas de frío extremo la situación puede modificarse drásticamente. En circunstancias excepcionales, el despacho destinado al GNC puede descender hasta aproximadamente 4,2 millones de metros cúbicos diarios. En esos casos, las restricciones dejan de afectar únicamente a los consumos interrumpibles y pueden alcanzar parcialmente a usuarios con capacidad firme, especialmente en regiones donde existen limitaciones operativas o congestiones en determinados tramos de la red.

La ubicación geográfica también juega un papel determinante. Algunas estaciones emplazadas en puntos finales de los sistemas de distribución suelen experimentar mayores dificultades cuando la infraestructura trabaja al límite de su capacidad.
En medio de este escenario, muchos operadores analizan la posibilidad de modificar sus condiciones contractuales para reducir riesgos durante el invierno. El asesor energético y consultor Luis Navas, explicó a Surtidores que existe un procedimiento específico para solicitar el paso de una modalidad a otra.
Según indicó, las distribuidoras suelen requerir la presentación de una PCP, sigla utilizada para denominar a la Planilla de Consulta Previa. Allí se consignan los datos técnicos de la estación, las características del compresor, la capacidad de aspiración requerida, el caudal de metros cúbicos solicitado y el régimen operativo del establecimiento.

“La estación informa que trabaja los 365 días del año y las 24 horas. Con esa información, la distribuidora analiza si dispone de capacidad de transporte para entregarle ese servicio. Si existe disponibilidad, se modifica el contrato sin inconvenientes”, explicó.
El especialista remarcó que la variable determinante es la capacidad disponible en el sistema de transporte. En otras palabras, el cambio no depende exclusivamente de una decisión comercial, sino de la posibilidad física de movilizar el volumen adicional requerido.
Navas también aclaró que todos los contratos de transporte para estaciones de GNC tienen vigencia anual, comenzando cada 1° de mayo y finalizando el 30 de abril del año siguiente. Sin embargo, destacó que ello no impide realizar modificaciones durante cualquier momento del período contractual.
“Todas las estaciones están contractualizadas, pero si durante el año existe capacidad disponible, el cambio puede efectuarse sin problemas”, subrayó.
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