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Especialistas sostienen que la extensa red de expendedoras de combustibles ofrece una oportunidad única para para fomentar buenas prácticas al volante.
Las Estaciones de Servicio dejaron hace tiempo de ser únicamente el lugar donde los automovilistas cargan combustible. La incorporación de tiendas de conveniencia, espacios de descanso y servicios para el vehículo las convirtió en puntos de encuentro para millones de personas que transitan diariamente por rutas y ciudades. Esa cercanía con los conductores abre ahora un nuevo desafío: contribuir activamente a la prevención de los siniestros viales.
La propuesta surge desde el Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV), que considera que la capilaridad del sector representa una herramienta de enorme valor para instalar hábitos de conducción responsable y reforzar las campañas de educación vial que habitualmente impulsan los organismos públicos. Según la entidad, la seguridad vial solo puede sostenerse sobre tres pilares: educación, control e infraestructura, y la ausencia de cualquiera de ellos limita seriamente los resultados.

Con más de 5.000 estaciones distribuidas a lo largo del país, el sector tiene una característica que pocos ámbitos reúnen: recibe diariamente a millones de conductores justo antes de que retomen la marcha. Ese momento, coinciden los especialistas, puede aprovecharse para transmitir recomendaciones simples que ayuden a reducir conductas de riesgo.
En ese sentido el coordinador de la entidad Ricardo Lasca, expresó a Surtidores que “las posibilidades son múltiples y no requieren grandes inversiones”. Detalló que se pueden incorporar mensajes breves sobre seguridad vial en las pantallas de los surtidores, los carteles electrónicos o los monitores de las tiendas. También propuso recordatorios sobre el uso del cinturón de seguridad, el respeto de las velocidades máximas, la prohibición de utilizar el teléfono celular mientras se conduce o la importancia de descansar antes de emprender viajes largos pueden convertirse en una herramienta permanente de concientización.
Explicó que existen acciones vinculadas directamente con el estado del vehículo. “El control de la presión de los neumáticos, uno de los servicios más utilizados por los clientes, representa una excelente oportunidad para explicar que una presión inadecuada no solo incrementa el consumo de combustible, sino que también disminuye la adherencia, aumenta la distancia de frenado y acelera el desgaste de las cubiertas”, dijo.
Adelantó que a ello podrían sumarse campañas destinadas a promover la revisión periódica de las luces, limpiaparabrisas, niveles de aceite y refrigerante, aspectos que muchas veces pasan inadvertidos y resultan fundamentales para viajar con seguridad, especialmente durante la temporada invernal o en trayectos de larga distancia.
Para Lasca, otro aspecto que podría fortalecerse es el descanso del conductor. “Las estaciones ya funcionan naturalmente como lugares donde miles de personas hacen una pausa para tomar un café, utilizar los sanitarios o recuperar energías. Incentivar esas detenciones mediante mensajes preventivos ayudaría a combatir uno de los factores de riesgo más frecuentes en los viajes extensos: la fatiga al volante”, comentó.
También destacó que las estaciones cuentan con las condiciones necesarias para organizar actividades abiertas a la comunidad. “Jornadas de educación vial, controles gratuitos de neumáticos y luces, simuladores de conducción, charlas para jóvenes que obtienen su primera licencia o campañas conjuntas con municipios, escuelas, aseguradoras y fuerzas de seguridad son algunas de las iniciativas que podrían incorporarse a la agenda anual de muchas bocas de expendio”, detalló Lasca.
Agregó que además de fortalecer la imagen institucional de cada empresa, estas acciones consolidan el concepto de Estación de Servicio como un centro integral para el automovilista, donde la atención no se limita al vehículo sino que también alcanza a la seguridad de quienes viajan en él.

“La prevención no depende exclusivamente de las obras de infraestructura o de la presencia de controles en las rutas. La educación permanente y la participación de todos los actores vinculados con la movilidad resultan igualmente necesarias para modificar hábitos que, con el tiempo, pueden traducirse en una disminución de la siniestralidad”, resaltó el entrevistado.
Finalmente aseguró que “las Estaciones de Servicio tienen una ventaja que muy pocos sectores poseen: reciben todos los días a millones de personas que están por iniciar o continuar un viaje. Ese contacto directo puede aprovecharse para transmitir mensajes simples que ayuden a cambiar conductas y, en muchos casos, evitar un accidente”.
Y concluyó: “No estamos hablando de grandes inversiones ni de modificar la actividad. Con pequeñas acciones de concientización, controles básicos y el compromiso de los operadores, las estaciones pueden convertirse en un aliado muy importante para cuidar la vida de quienes transitan por las rutas y ciudades del país“.
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