Activar/Desactivar Leer Página
Dirigentes de la Confederación que representa a las estaciones de servicio compararon las características del negocio en cada país: Argentina tiene los combustibles baratos, rentabilidad acotada y fuerte crecimiento del consumo; en Perú el Gobierno busca nacionalizar Repsol mientras que en Brasil, Petrobras mejora la calidad de sus productos
Los días 23 y 24 de mayo se llevó adelante la 44º Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustible (CLAEC) en Foz do Iguazú, Estado de Paraná, Brasil. Participaron estacioneros de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, Perú, Ecuador, Venezuela, México, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana.
Carlos Gold, Secretario de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) contó acerca de la presentación nacional. “Expusimos como tema el mercado de los combustibles, enfocado a la irrealidad que se vive entre el incremento del parque de automotor y el cierre de estaciones de servicio”. Se desarrollaron las causas por las que se da este fenómeno y sorprendieron al auditorio.
Por lo que se pudo apreciar de las conferencias, destacó que “el precio en Argentina, si bien parece caro para los consumidores locales, a nivel Sudamérica, somos el país más barato de la región sur, salvo casos puntuales donde los combustibles están subsidiados”.
En Venezuela, por ejemplo, el litro de nafta súper se ofrece apenas a un centavo de dólar, mientras que en Ecuador cuesta 35 centavos, un costo tan bajo que potencia el contrabando, estimado en 80 y 100 mil dólares diarios. De todas maneras son las excepciones de la región: en Paraguay se paga dos dólares y en Brasil 1,40, valores similares a Chile, Perú y Uruguay. Puertas adentro, en cambio, contemplando la cotización del “blue”, se consigue a un dólar.
Una de las novedades que concentraron la atención de los expendedores fue expuesta por la delegación de Perú. Al igual que el Gobierno Nacional nacionalizó YPF, Gold cuenta que “hay una iniciativa del Estado para quedarse con gran parte del mercado que hoy pertenece a Repsol”. Con respecto a la experiencia argentina, marcó una diferencia: se importa todo el volumen que se demanda en el país.
Por otra parte, el dirigente destacó que en Brasil “están trabajando con diesel S10, que contiene un máximo de azufre de 10 ppm”, al igual que el Ultra que se ofrece en las estaciones de servicio locales. “La diferencia es que allá está masificado y es el producto de mayor consumo”, resaltó.
También comparó que “en Brasil no existe venta directa por parte de las petroleras al segmento minorista”. Todo el combustible pasa primero por las bocas de expendio, quedando la renta en manos de los operadores. “La situación financiera de los empresarios cariocas es muy superior a la nacional”, resaltó.
DEJANOS TU COMENTARIO!