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En Estados Unidos y Europa la modalidad selfservice, consistente en la posibilidad de que cada consumidor se cargue su propio combustible, es casi excluyente en todas las estaciones de servicio. Sin embargo en nuestro país no tiene adeptos y hasta está prohibido en algunas provincias. Inseguridad y modos de pago las razones de su fracaso
La desregulación petrolera consumada en la década del ´90 trajo muchos cambios en el sector. Precios sin control estatal, estaciones de servicio en cada esquina y hasta transformaciones en la tradicional modalidad de expendio: la implementación del selfservice, para que los clientes puedan cargar sin necesidad de pagar el servicio de playa.
El modelo fue copiado del de Estados Unidos y Europa, donde la posibilidad de que cada consumidor se cargue su propio combustible, es casi excluyente en todas las estaciones de servicio. Al principio funcionó porque la nafta era más barata que si la suministraba un playero, sin embargo los trastornos que causaba a un público que no estaba acostumbrado a la desatención terminó haciéndolo fracasar.
Si bien no existe una ley nacional que lo prohíba, si lo hicieron algunas provincias. Buenos Aires, por ejemplo, lo impidió en
La ley, sancionada por un proyecto del diputado radical Juan Carlos Morán, indica que las estaciones de servicio que infrinjan la medida serán sancionadas con la clausura preventiva del establecimiento hasta tanto acrediten ante las autoridades que cuentan con el suficiente personal capacitado para brindar una debida atención.
La crisis que sumió al sector pocos años atrás renovó la idea de volver a ponerlo en marcha como un modo de recortar gastos. Claro que para implementarlo se requería de cierta tecnología que muchas estaciones no estaban en condiciones de adquirir. Otra contra era la forma de pago ya que quien deseaba abastecerse de combustible, debía poseer necesariamente tarjeta de crédito, un mecanismo que muchos expendedores rechazan por los altos costos de financiación. Por último, estaba el tema de la inseguridad, que por la falta de conocimiento de los automovilistas, se podría generar algún accidente del que después los empresarios deberían hacerse cargo (como el que se muestra en el video que acompaña la nota).
Hoy, todas las leyes presentadas en el Congreso que proponen una nueva reglamentación para la venta de combustibles, hacen hincapié en la exclusión de este método. Afirman que el expendio de combustible debe ser realizado por personal debidamente capacitado a tal fin, no pudiendo operar con el sistema de autoservicio o self service en el suministro de los consumidores o cualquier otra modalidad comercial que condicione al consumidor a tener que despacharse.
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