Activar/Desactivar Leer Página
La brecha de precios golpea a las Estaciones de Servicio Blancas. Esta diferencia entre los valores mayoristas y minoristas de combustibles se ha convertido en un grave problema que profundiza la caída de este segmento.
La actualización de los precios en las bocas de expendio no fue aún suficiente para cerrar la brecha con el sector mayorista, lo que está generando incertidumbre y dificultades crecientes para los estacioneros independientes.
Estas estaciones, que no cuentan con contratos de aprovisionamiento fijo con las grandes petroleras, se enfrentan a un desafío casi insuperable para mantener sus negocios debido a una situación única en el comercio minorista de combustibles.

El congelamiento en los últimos años llevó a que el canal al por mayor se convirtiera en la única válvula de escape para las compañías productoras para equilibrar sus cuentas. Esto ha llevado a una paradoja, ya que las Estaciones de Servicio “blancas“, que sólo pueden abastecerse en ese mercado, se ven obligadas a revender el producto a precios más bajos de lo que les cuesta adquirirlo.
A pesar de los recientes aumentos promedio del 10 por ciento, la diferencia desfavorable persiste para los estacioneros independientes. Un ejemplo ilustrativo es el caso de Silvio Fochesatto, propietario de una estación sin marca, quien compra el litro de súper a 480 pesos y lo vende a 520 pesos, mientras que el gasoil grado 2 lo adquiere a 420 pesos y lo ofrece a 460 pesos.
Fochesatto advirtió en diálogo con surtidores.com.ar, que su negocio está al borde de la quiebra y que la incertidumbre se agrava día a día, ya que no sabe a qué precio deberá volver a comprar. Con un equipo de tres empleados, solía vender entre 10000 y 15000 litros diarios en “épocas normales“, pero teme que si los aumentos en los precios mayoristas continúan, no podrá mantener su negocio abierto.

Es importante señalar que el día anterior al aumento en los precios al público, el canal mayorista ofrecía el producto a aproximadamente $460. De manera similar, el valor del diésel a granel había alcanzado los $394.
En este contexto, todos los expendedores independientes consultados coinciden en que esta situación está llevando al colapso, especialmente a los empresarios que operan en localidades más pequeñas. “Somos más de 1000 las estaciones que estamos en estas condiciones, necesitamos que alguien se haga cargo porque de esta manera no podremos subsistir”, advirtieron.
Somos blancos y pagamos muy caro cuando conseguimos
Hay que poner sobre la mesa todo porque todas las compañías los usan
DEJANOS TU COMENTARIO!